Nuevos enfrentamientos entre grupos de jóvenes y la policía estallaron el martes por la noche en el centro de Atenas, poco después del funeral del adolescente muerto el sábado baleado por un policía
Ni las llamadas a la calma del Gobierno impidieron que las manifestaciones, los actos de vandalismo y los enfrentamientos con la Policía se avivaran tras el entierro del joven.
Los activistas comenzaron a arrojar piedras, romper cristales y averiar los vehículos estacionados, mientras los efectivos reaccionaron lanzando gases lacrimógenos.
Los incidentes se produjeron en la gran avenida Alexandras, en el mismo lugar donde estallaron enfrentamientos el domingo, un día después de la muerte de Alexis Grigoropoulos, que desató disturbios en todo el país.
A su vez, en el puerto de Patras (oeste), unas 500 personas atacaron al caer la tarde a pedradas y cócteles molotov el edificio de la dirección de la policía, informaron las autoridades locales. Los policías, rodedados por los manifestantes, respondieron lanzando gases lacrimógenos para dispersarlos.
En Salónica (norte), la segunda ciudad de Grecia, también estallaron incidentes en el barrio universitario, consignó la agencia AFP..
Según un balance provisional difundido por la policía, 108 personas fueron arrestadas desde el sábado por la tarde. Asimismo, 28 han sido hospitalizadas durante varias horas, la mayoría por problemas respiratorios relacionados con los gases lacrimógenos, según los bomberos.
Sobre los destrozos de estos días: el fuego ha afectado a 49 edificios de oficinas, 47 comercios, 14 sucursales bancarias, 20 coches y tres ministerios.
Crisis política
La crisis, que debilita al gobierno del conservador Costas Caramanlis, se vuelve cada día más política. El jefe de la oposición socialista, Georges Papandreu, rechazó ayer un llamamiento a la unidad del país lanzado por el pimer ministro y le pidió que renuncie.
La explosión de cólera de los jóvenes, signo según los observadores de una radicalización debido a la inseguridad económica y el desempleo, pone en dificultades a un gobierno ya debilitado por una serie de escándalos y por las consecuencias de la crisis económica internacional. Este miércoles, la crisis griega coincidirá con una huelga general convocada por los sindicatos desde hace tiempo.