\"Necesitamos un cambio en este país, y así es como debería llegar el cambio\", agregó.
El laborismo sufrió su cuarta derrota electoral desde que Brown asumió el poder en junio de 2007, al perder el escaño parlamentario por Glasgow Este ante el Partido Nacionalista Escocés.
Esa circunscripción era considerada un bastión laborista histórico.
\"Creo que la gente debería tener la oportunidad de decir lo que piensa sobre este gobierno, como ha ocurrido en las elecciones locales de Crewe, en Henley, en la alcaldía de Londres y ahora en Glasgow\", destacó el dirigente conservador. Según Cameron, la población británica piensa que el gobierno \"está fallando y quiere un cambio\".
Con una participación del 42,25%, inferior al 48% de la pasada votación, los nacionalistas escoceses consiguieron 11.277 votos frente a los 10.912 de los laboristas.
Los conservadores fueron la tercera fuerza más votada, con 1.639 votos, mientras que los liberales demócratas quedaron en cuarto lugar con 915 votos.
El resultado adverso para el partido del primer ministro supone, según los comentaristas políticos, no sólo un \"terremoto político\" en el Reino Unido sino un voto de castigo para Brown y su Gobierno, y puede ser crucial para el futuro político del líder laborista.