"A las seis de esta tarde el Ejército ha asumido la gestión del gobierno y el país", dijo el comandante Frank Bainimarama en una rueda de prensa en Suva.
Bainimarama había amenazado reiteradamente con derrocar el Ejecutivo del primer ministro, Laisenia Qarase, que fue reelegido para un mandato de cinco años en mayo, alegando que es corrupto y blando con los autores del último golpe de Fiyi en el año 2000.
Antes de su anuncio, tropas fuertemente armadas habían levantado controles de carretera alrededor de la capital Suva y rodeado la residencia del primer ministro.
Qarase declaró estar bajo arresto domiciliario.
Por su parte, la Primera Ministra de Nueva Zelanda, Helen Clark, anunció hoy al Parlamento de su país que se van a imponer sanciones militares y políticas a Fiji por el golpe de Estado.
"El mensaje del Gobierno de Nueva Zelanda al presidente (Ratu Josefa Iloilo) y al comandante (de las Fuerzas Armadas, Frank Bainimarama) es muy claro: deben dar marcha atrás, incluso en esta etapa ya avanzada, en sus acciones inconstitucionales", dijo Clark.
La mandataria expresó de nuevo el apoyo de su gobierno al Primer Ministro de Fiji, Laisenia Qarase, de quien dijo "está mostrando una gran valentía frente a las amenazas e intimidación que está sufriendo de parte de los militares".
Según Clark, tras los acontecimientos de Fiyi, el Gobierno de Nueva Zelanda ha decidido prohibir viajar a este país a altos oficiales militares de Fiji y a sus familiares, así como suspender los lazos bilaterales en materia de defensa, "excepto en patrullas marítimas, ayuda en desastres y actividades de rescate".
En el plano político, señaló que si el golpe que está en marcha no es detenido, pedirá la expulsión de Fiji de la Commonwealth.