El ministro, interrogado por la Comisión de Relaciones Exteriores y Defensa de la Cámara de Diputados, explicó que el gobierno está elaborando un Plan Estratégico Nacional de Defensa "vinculado al desarrollo nacional", que permita potenciar una industria de defensa y un "parque científico y tecnológico nuestro", con una "tecnología nacional independiente".
El proyecto de presupuesto del gobierno brasileño para 2008 prevé un aumento de 53% para Defensa, que pasa de 6.500 millones de reales en 2007 a 10.000 millones de reales en 2008 (equivalentes a unos 5.714 millones de dólares). De estos, hasta 2.800 millones de reales podrían ser destinados a inversión en equipos, dijo Jobim.
Jobim considera que esta "readecuación militar" permitirá superar desventajas regionales. Si bien Brasil posee las Fuerzas Armadas más numerosas en América latina, datos provistos por los comandantes militares revelarían fuertes deficiencias operativas en comparación con Perú, Venezuela y Chile.
Asimismo, el ministro enfatizó que la estrategia de Brasil no se define por "pretensiones expansionistas sino por el concepto de disuasión".
Dichas declaraciones responden a las palabras del titular de la comisión del área en Diputados, Claudio Vieira da Cunha, quien había expresado su "preocupación" por una eventual carrera armamentista en la región debido a las compras de armamentos por parte de Venezuela.
"Brasil no entrará en una carrera armamentista con Venezuela", dijo Jobim y agregó "si Venezuela está o no comprando armamento es un problema de ella".
Aumento de tropas en Haití
Jobim indicó también que en el primer semestre del 2008 iniciará un trabajo de "diplomacia militar" con los países sudamericanos, para intercambiar información sobre la situación del sector de la defensa en la región.
"Mi posición es que debe aumentarse los efectivos en Haití para colaborar con la reconstrucción" del país caribeño, dijo.
Actualmente hay aproximadamente 1.200 efectivos brasileños que integran la misión de paz de las Naciones Unidas en ese país, junto a militares argentinos, chilenos y uruguayos, entre otros.
La ONU renovó en octubre por un año el mandato de su fuerza de paz, que ha logrado contener la acción de violentas pandillas que controlaban los barrios más miserables del país.
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