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El virtual aspirante republicano a la presidencia de Estados Unidos, Rudolph Giuliani, señaló que el muro fronterizo con México debe ser tecnológico, y se pronunció por regularizar a los inmigrantes que ya están en el país.
“Creo que, con el muro, éste debe ser, honestamente, una barrera tecnológica” para poder “fotografiar a la gente, observarla, mirarla, saber quien anda por ahí y grabarla”, dijo Giuliani.
La inversión en tecnología, indicó Giuliani, redituaría más y sería más efectiva, pues permitiría, en el mediano y largo plazos, hacer un seguimiento puntual de todo aquel que entre al país por la frontera.
Explicó que, en su opinión, el muro físico no tiene sentido pues los únicos que podrían construirlo son los indocumentados a quienes se pretende dejar fuera.
“Apoyo la seguridad en nuestras fronteras. Creo que la seguridad es un asunto enormemente importante”, tras los ataques terroristas de 2001, acotó. Pero agregó que “debe haber regularización para esta gente que ya esta aquí. Debe haber un programa de regularización mientras se fortalece la seguridad en la frontera”.
Indicó que entre las condiciones para la regularización de los millones de indocumentados que viven en el país, debe estar la capacidad para hablar y leer inglés, y saber un mínimo de historia estadounidense. “No es amnistía, significa ganarse la ciudadanía”, explicó el ex alcalde.
Giuliani es considerado un sólido candidato para llevarse la nominación republicana, pero sus posibilidades serán puestas a prueba cuando los electores más conservadores de su partido analicen sus posiciones sociales.
En temas de aborto, derechos de los homosexuales y lesbianas y control de armas, tiene posturas mucho más centristas que las que abrazan los republicanos.
Otro tema que puede complicar a Giuliani es lo que cobraba por discurso. El Chicago Tribune informó que Giuliani ha cobrado 100.000 dólares por aparición. Sin embargo, lo que recalca el periódico es que el candidato cobraba esto inclusive en eventos de caridad. Algunos críticos apuntan específicamente a un evento por el tsunami donde Giuliani habló y cobró los 100.000 dólares sin donar nada.
Newsweek en cambio apunta al mal humor de Giuliani como preocupación importante. En una nota Jonathan Alter recuerda los dos meses que acompaño a Giuliani después de los ataques de 2001. Allí comenta que Giuliani era realmente fuerte como lo describía la leyenda, tranquilo, dominante y compasivo. Pero también menciona lo poco tolerante y mal humorado que el alcalde había sido antes.
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