Diversas ciudades de Europa se movilizarán hoy en respuesta a las expulsiones de gitanos que lleva adelante Francia. La Red Europea contra el Racismo (ENAR, por sus siglas en inglés) instó a la Unión Europea y a sus Estados miembros a manifestarse en las calles contra la "xenofobia" del Gobierno del presidente francés Nicolás Sarkozy y para garantizar la integración de los gitanos "de manera coordinada e inclusiva", según afirmó un comunicado.
Más de cien manifestaciones fueron convocadas en Francia, la más importante, en París a las dos de la tarde. A estos actos se suman los convocados en Rumania y en otras ciudades como Madrid y Barcelona, Bruselas, Viena, Nicosia, Budapest, Roma, Lisboa y Londres.
Miles de personas se manifestaban en la tarde del sábado en París, detrás de un grupo de gitanos franceses y de Europa Oriental que encabezaban simbólicamente el desfile contra la "xenofobia" , forma en la que se definen a las expulsiones masivas de gitanos rumanos y búlgaros desencadenaron críticas nacionales e internacionales.
El llamamiento se trata de una respuesta coordinada entre ENAR y ONG contra el racismo de diversos países de la Unión Europea para protestar y al mismo tiempo, es una muestra de solidaridad hacia las ONG contra el racismo galas, que han convocado manifestaciones para ese mismo día por toda Francia.
Unas 130 manifestaciones debían tener lugar en Francia y frente a embajadas francesas de varios países de la Unión Europea, con el apoyo de decenas de organizaciones de derechos humanos, sindicatos y partidos de izquierda y ecologistas.
"Ante la xenofobia y la política del desprecio: libertad, igualdad, fraternidad\", rezaban los carteles llamando a manifestar, aludiendo al lema oficial de la República Francesa.
"Fue un diálogo de sordos, pero es bueno que haya tenido lugar para mostrarles que gran parte de la población monta en cólera ante esta política nauseabunda\", indicó el portavoz de la Red de Educación sin Fronteras (RESF), Richard Moyon, que lucha contra las expulsiones de inmigrantes indocumentados, respecto de una entrevita que mantuvo con asesores del ministro de Inmigración Eric Besson.
"Desde fines de julio, no cesamos de oír discursos que defienden los fundamentos del programa de Le Pen", estimó el presidente de la Liga de Derechos Humanos, Jean-Pierre Dubois, refiriéndose al líder de la extrema derecha, cuyo programa se basa en supuestos vínculos entre "inmigración y delincuencia", según Dubois.
Las expulsiones de gitanos están sobre el tapete desde que Sarkozy estimó a fines de julio que los disturbios callejeros consecutivos a la muerte de un joven por disparos de un gendarme mostraban "los problemas que plantea la conducta de algunos gitanos".
Poco después, tras una polémica reunión dedicada a los gitanos en la que participaron altas autoridades francesas, el gobierno afirmó que la mitad de los campamentos ilegales en Francia serían desmantelados en un plazo de tres meses.
Además, casi al mismo tiempo, Sarkozy anunció una "verdadera guerra" contra la "criminalidad" y afirmó que, en Francia, la inmigración "no está regulada lo suficiente desde hace 50 años" y que el modelo de integración francés ha sido un "fracaso".
El sábado, en Bruselas, un cartel de los manifestantes preguntaba a Sarkozy si "quiere comprar un gitano de Europa Oriental", agregando: "Cuesta 300 euros el adulto y 100 el niño", en una referencia a declaraciones de Besson, quien aseguró que muchos gitanos regresan "voluntariamente", ya que cada adulto que acepta volver cobra 300 euros y los menores de edad 100.