El canciller ruso Serguei Lavrov supeditó el retiro de las tropas a que las fuerzas georgianas que la semana pasada ingresaron en la zona separatista pro rusa de Osetia del Sur regresasen también a sus posiciones iniciales.
"Una vez que las tropas georgianas vuelvan a sus cuarteles (las fuerzas rusas) volverán al territorio de la Federación Rusa", declaró Lavrov.
La decisión rusa de mantener sus tropas puso en alerta a la comunidad internacional y el presidente estadounidense George W. Bush urgió a respetar la soberanía de su aliado en el Cáucaso.
"Estados Unidos de América está con el gobierno electo democráticamente de Georgia, e insiste en que la soberanía y la integridad territorial de Georgia debe ser respetada", dijo Bush en una declaración en la Casa Blanca.
Blindados rusos patrullan la ciudad georgiana de Gori, la más cercana a Osetia del Sur.
Un periodista de la AFP vio decenas de viviendas en llamas en caseríos devastados en la ruta entre Osetia del Sur y Gori.
El cuerpo de un hombre con la boca ensangrentada yacía en el poblado de Dzardzanis, no muy lejos de otro cuerpo calcinado y semioculto bajo una camioneta volcada.
La organización de defensa de los derechos humanos Human Right Watch (HRW), con sede en Nueva York, indicó que sus observadores en Osetia del Sur asistieron a "terribles escenas de destrucción en cuatro aldeas que estaban pobladas únicamente por habitantes de etnia georgiana".
Unos 60 tanques, blindados y camiones militares rusos fueron avistados en la carretera que va de Gori a la capital georgiana, con soldados encaramados que gritaban "¡Tiflis! ¡Tiflis!", aunque no estaba claro qué rumbo llevaban.
El ejército ruso aseguró que estaba en Gori sólo para desactivar los arsenales de armas georgianos.
También indicó haber derribado dos aviones sin piloto sobre la capital de Osetia del Sur, Tsjinvali.
Ban Ki-moon ofrece cascos azules
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, pidió hoy que se apliquen de manera "inmediata" los principios acordados en el plan de paz propuesto por Francia ante el conflicto en Georgia.
El secretario general, que da la bienvenida a que tanto Georgia como la Federación Rusa hayan aceptado el plan francés, pide que se acaben las hostilidades y se retiren sus posiciones previas.
En el comunicado, Ban Ki-moon reitera su apoyo a una solución basada "en el total respeto a la integridad territorial y la soberanía de Georgia". También apunta que está "preparado" para utilizar sus buenos oficios para restaurar la paz y la seguridad en la zona.
El secretario general dice que las Naciones Unidas están listas para facilitar conversaciones a nivel internacional sobre el conflicto y a contribuir con posibles fuerzas de mantenianera en Abjazia y Osetia del Sur.