"¿Construir un muro? Conocemos ejemplos de la historia de otros países. Es posible, pero no escuché nada de la existencia de tales propósitos por parte de las autoridades de Osetia del Sur", declaró Andre Nesterenko, portavoz del Ministerio de Exteriores ruso.
"No puedo siquiera imaginar quién podría defender un muro y por eso lo definiría como puras fantasías, aunque sugestivas", agregó.
Poco antes, el general Anatoli Zitsez, jefe de estado mayor de Abjasia, que junto con Osetia del Sur pretenden independizarse de Georgia, rechazó una hipótesis similar.
"Es otra fábula inventada por Tbilisi", dijo el militar, quien agregó que reforzarán la frontera con Georgia "pero no construiremos un segundo muro de Berlín de 80 kilómetros de largo. Esto requeriría inversiones de miles de millones y no hay ninguna necesidad de hacerlo".
El 8 de agosto Georgia lanzó una ofensiva militar en gran escala en Osetia del Sur. Rusia reaccionó con el envío de fuerzas militares a Georgia, acción condenada por Occidente.
Rice pide que Rusia cambie de actitud
La secretaria de Estado estadounidense, Condoleezza Rice, espera un cambio de dirección en la política de Moscú después de la crisis de Osetia del Sur.
"Estoy segura de que Rusia entenderá que su profundo aislamiento no tendrá solución si no cambia su comportamiento. Además estoy convencida de que los rusos van a cambiar su actitud", ha señalado Rice sobre la crisis del país caucásico provocada por las ambiciones separatistas de Abjazia y Osetia del Sur.
Tras pasar por Lisboa, Rice viajará a Libia, en la primera visita de un secretario de Estado estadounidense en los últimos 55 años, con el objetivo de estrechar lazos entre ambos países.
Las relaciones mejoraron después de que Libia abandonara su programa de armas de destrucción masiva en 2003, aunque Rice se negó a reunirse con miembros del Gobierno hasta que el mes pasado firmaron un paquete de medidas para compensar a las familias de las víctimas estadounidenses que murieron o resultaron heridas en bombardeos libios.
Según el plan de viaje, que el portavoz de Rice ha definido como "parada histórica", la secretaria de Estado se reunirá con el dirigente libio, Muamar Gaddafi, y compartirá Iftar con él, comida con la que se rompe el ayuno diario durante el mes del Ramadán.
Según fuentes de Washington, la secretaria de Estado espera despertar el interés de Gaddafi sobre la defensa de los Derechos Humanos y sobre los conflictos regionales en Chad, en Sudán y en Mauritania.