El portavoz del CEC, Zurab Kachkachishvili, comentó que a solo 4 horas de abiertos lso cuatro colegios electorales había votado el 21,79 por ciento del electorado mientras que en las elecciones presidenciales del pasado mes de enero a la misma hora solo había emitido su voto solo el 16,56.
Mijaíl Saakashvili, el presidente del país, se mostró optimista con respecto a la calidad de la democracia en Georgia y declaró estar "convencido de que Georgia aprobará el examen de la democracia" y celebrará los comicios de forma "transparente, pacífica y organizada”.
El mandatario remarcó también que la limpieza con que se realicen estos comicios es de suma importancia tanto para los aliados occidentales del país que apoyan su ingreso a la OTAN, como para sus adversarios, en referencia a Rusia.
Las elecciones parlamentarias son supervisadas por más de 3.000 observadores extranjeros y aproximadamente otros 3.000 locales.
Sólo 75 de los 150 diputados del Parlamento unicameral de Georgia son elegidos por listas de partidos, la otra mitad son elegidos en circunscripciones mayoritarias.
Para acceder al reparto proporcional de los escaños que se eligen por listas de partidos, las formaciones políticas deben obtener al menos el 5 por ciento de los votos emitidos.
La jornada electoral se vio interrumpida por información sobre un tiroteo en la zona separatista de Abjasia. "Las autoridades de Abjasia tratan de intimidar a la población y para ello recurren a todo tipo de provocaciones", indicó el viceministro de Defensa Batú Kutelia tras afirmar que el tiroteo era el medio de los separatistas abjasios de impedir que los ciudadanos participen en las elecciones.
La oposición georgiana acusa al primer mandatario de autoritarismo y corrupción, y pidió que se anulen los resultados de los comicios en doce de los 3.558 colegios electorales tras denunciar irregularidades en los procesos.
Levan Gachechiladze, líder opositor, organizó una marcha esta noche para advertir a las autoridades georgianas sobre el fraude y difundir información sobre el escrutinio paralelo que está realizando la oposición.
Los comicios se realizan sin la participación de Abjasia y Osetia del Sur quienes se separaron de hecho de Georgia a principio de la década del 90 tras conflictos armados en los que, según el gobierno georgiano, fueron apoyados por Rusia.