Aviones georgianos Su-25 bombardearon hoy Tsjinvali, la capital de la separatista región georgiana de Osetia del Sur, ataque que se cobró al menos 15 muertos, comunicó el Comité de Información y Prensa (CIP) del Gobierno secesionista.
Los nuevos enfrentamientos suponen el fin de la tregua anunciada por el presidente de Georgia, Mijail Saakashvili, tras una jornada de intensos tiroteos de los que ambas partes se acusaron mutuamente y en la que murieron más de 10 personas.
"Varios edificios en el centro de la ciudad están ardiendo", dijo a la prensa un portavoz del CIP.
En tanto, un portavoz del ministerio de Defensa a medios rusos denunció que "la ciudad, incluido el centro urbano, está siendo sometida a fuego de artillería desde las localidades georgianas de Nikozi y Ergneti".
En el mismo sentido, el líder separatista, Eduard Kokoiti, declaró a la agencia rusa Interfax que "empezó el asalto de Tsjinvali", la capital suroseta, y aseguró que sus tropas combaten contra unidades georgianas en los accesos a la ciudad.
Por su parte, el viceministro georgiano de Exteriores, Grigol Vashadze, calificó estas informaciones de "delirio", al señalar que Georgia en ningún caso reanudaría el conflicto armado en su territorio, si bien subrayó que Tsjinvali, a diferencia de Tiflis, "no ha cesado hoy los ataques".
Al mismo tiempo, el comandante de las tropas de paz georgianas, Mamuka Kurashvili, declaró que Georgia ha decidido "restablecer el orden constitucional en la zona del conflicto", después de que la parte suroseta haya "rechazado" su oferta de paz y diálogo, según la agencia Georgia Online.