Las tensiones entre Georgia y la región separatista de Osetia del Sur aumentó en los últimos días tras la muerte de seis personas el pasado viernes. Hoy, se registraron intensos enfrentamientos entre fuerzas georgianas y separatistas, dejando dos soldados de las fuerzas de paz muertos y varios heridos.
Frente a este panorama, y el incremento de los temores a una guerra, el presidente de Georgia ordenó a sus tropas no responder con fuego a los separatistas y anunció que le ha pedido a Rusia que sea el garante de la autonomía que Georgia ofrece a esa región.
"Como Comandante Supremo del país he ordenado a las unidades de la policía y al batallón de paz georgiano no responder al fuego que llevan a cabo en la zona del conflicto las formaciones armadas surosetas", ha dicho Saakashvili en una intervención por televisión.
"He tomado esta decisión, a pesar de que tenemos varios muertos y numerosos heridos a causa de los incesantes ataques (surosetas), porque debemos poner fin a los enfrentamientos armados e iniciar negociaciones sin demora", agregó.
Según fuentes rusas en la región, los separatistas y las fuerzas georgianas han aceptado el cese al fuego mientras se desarrollan conversaciones para buscar una salida al conflicto.
Amplia autonomía
En su declaración, Saakashvili reiteró su oferta de una "autonomía ilimitada" y tendió la mano a Rusia, a pesar de ser acusada por Tbilisi de prestar ayuda política, económica y militar a los separatistas. "Propongo que la Federación Rusa sea el garante de la autonomía de Osetia del Sur en territorio de Georgia", aseveró el dirigente georgiano.
Previamente, el viceministro ruso de Asuntos Exteriores, Grigory Karasin, había dicho a la agencia de noticias Interfax que "vemos esta situación extremadamente peligrosa. Ha alcanzado un nivel de dramatismo sin precedentes".
En tal sentido, agregó: "Urgimos a los líderes georgianos que muestren sentido común y detengan las actividades militares irresponsables en Osetia del Sur".
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