En sesión de urgencia motivada por la situación en Georgia, agravada hoy por el enfrentamiento entre tropas georgianas y rusas, los representantes diplomáticos de los 15 países que integran el Consejo de Seguridad no pudieron acordar un texto común para llamar a un cese al fuego en el Cáucaso, entre el ejército de Georgia y las fuerzas separatistas de Osetia.
Fuentes en el organismo reportaron que el borrador de la declaración en el que trabajaban las delegaciones en el Consejo "llama a una restauración inmediata del 'statu quo' previo a la erupción de la violencia y al cese de las hostiliades".
No obstante, los miembros del Consejo de Seguridad se vieron frente al obstáculo que presentó el constante desacuerdo entre los enviados de Rusia y Georgia, quienes no han ahorrado en acusaciones recíprocas durante toda la sesión. Por otra parte, varios miembros del órgano necesitan consultar con sus respectivos gobiernos, a la vez que la constante situación de cambio que atraviesa el conflicto hace más difícil el proceso de lograr un consenso.
No obstante, los miembros del órgano de Naciones Unidas no se han rendido. "Las negociaciones continúan, no se han terminado y seguiremos mañana", señaló el presidente de turno del Consejo de Seguridad, el embajador belga Jan Grauls, tras cuatro horas de negociaciones.
La situación en el Caúcaso empeora por momentos
Ni georgianos, ni surosetas, que se acusan mutuamente de haber desatado las hostilidades, respetaron el comienzo de los Juegos Olímpicos de Pekín, acontecimiento deportivo durante el cual los combates suelen cesar en muchas regiones en conflicto en el mundo.
La capital suroseta, de apenas 30.000 habitantes, ha quedado "prácticamente en ruinas" debido a los ataques. El presidente surosetio, Eduard Kokoiti, ha informado de que por lo menos hay 1.400 muertos tras los bombardeos registrados esta mañana en la capital separatista, Tsjinvali. "Este es el tercer genocidio del pueblo oseta cometido por Georgia", ha asegurado Kokoiti a la agencia rusa Interfax en conversación telefónica. Por su parte, Georgia ha anunciado que planea imponer la ley marcial en las próximas horas, lo que daría al ejército vía libre para manejar el conflicto.
Moscú respondió al operativo militar emprendido por Georgia enviando tropas y artillería pesada para apoyar a las fuerzas de los rebeldes surosetios. Los oficiales georgianos han comunicado que la aviación rusa ha bombardeado la base aérea militar de Vaziani, a las afueras de Tbilisi, capital de Georgia.
Ni bien tuvo lugar dicha movilización del Ejército ruso, las autoridades georgianas lanzaron un comunicado en el que afirman que Rusia efectuó "una agresión militar directa" contra su país. El presidente georgiano, Mijaíl Saakashvili, señaló a la CNN que "Rusia está librando una guerra en nuestro propio territorio" y pidió la ayuda urgente de Estados Unidos. Asimismo, anunció que retirará 1.000 de los 2.000 soldados que tiene desplegados en Irak para reforzar las tropas que combaten a los rusos.