Tbilisi anunció hoy la presentación ante La Haya de una acusación contra la Federación Rusa, por la que la responsabiliza de haber cometido actos de limpieza étnica perpetrados en territorio georgiano entre los años 1993 y 2008, según informara el Ejecutivo del país caucásico a través de un comunicado distribuido en Bruselas.
Efectivamente, el gobierno georgiano acusó a Rusia por “sus acciones sobre y alrededor del territorio de Georgia”, en violación a la Convención Internacional sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Racial (CERD por sus siglas en inglés) de 1965. En su recurso, Georgia “también busca asegurar que los derechos individuales” bajo la convención “de todas las personas en el territorio de Georgia son respetados y protegidos en su totalidad”, según pudo revelar la propia CIJ en su página web.
Georgia arguye que la “Federación Rusa, a través de sus órganos estatales, agentes estatales, y otras personas y entidades que ejercen la autoridad gubernamental, y a través de las fuerzas separatistas surosetias y abjasias y otros agentes actuando bajo las instrucciones de, y bajo la dirección y control de la Federación Rusa, es responsable por serias violaciones de sus obligaciones fundamentales bajo [la] CERD, incluyendo los artículos 2, 3, 4, 5 y 6”. De acuerdo con Georgia, Rusia había “violado sus obligaciones bajo [la] CERD durante tres fases distintas de sus intervenciones en Osetia del Sur y Abjasia” en el período de 1990 a agosto de 2008.
Georgia pide a la Corte que ordene “a la Federación Rusa que tome todos los pasos necesarios para cumplir con sus obligaciones bajo [la] CERD”.
Limpieza étnica
Según Georgia informara, por otra parte, en su propio comunicado, en el período analizado, el que llega hasta la invasión de tropas rusas a territorio de su país, Moscú apoyó la limpieza étnica de ciudadanos georgianos por parte de las fuerzas separatistas en las regiones de Abjasia y Osetia del Sur, mediante el suministro de armas, el reclutamiento de mercenarios e incluso la intervención directa de sus tropas.
Agrega que desde el alto el fuego en ambas zonas, las fuerzas rusas encargadas de mantener la paz han denegado el derecho de retorno a 300.000 personas que habían sido desplazadas.
Tbilisi pediría, además, una compensación económica.