El presidente del comité de Relaciones Exteriores del Congreso, el demócrata Tom Lantos, desestimó la afirmación de Petraeus, de que los objetivos militares se estuvieran cumpliendo. "La actual escalada de nuestra presencia militar en Irak pudo haber producido algún éxito táctico. Pero estratégicamente, la escalada ha fracasado", dijo Lantos. "Tenemos que salir de Irak, por el bien de ese país y del nuestro. Es hora de irse", aseguró.
El general Petraeus le dijo al Congreso que la violencia había disminuido después del refuerzo militar y auguró que sería posible retirar alrededor de 30.000 soldados para mediados del próximo año.
Gracias al aumento de tropas ordenado por el presidente George W. Bush a comienzos de año, la delicada situación de seguridad en Irak ha comenzado a estabilizarse. Pese a ello, el clima político sigue siendo volátil pues el presidente iraquí, Nuri al Maliki, no ha logrado un acuerdo entre las diversas fuerzas que ponga fin a la violencia sectaria que sacude al país.
Escepticismo
Según un corresponsal de la BBC, es poco probable que el testimonio de Petraeus altere significativamente la opinión pública o incluso proporcione algún dato nuevo. El presidente, George W. Bush, espera que la valoración sobria pero en general positiva de Petraeus dificulte la argumentación de quienes demandan un retiro de las tropas de Irak.
Los demócratas, como se esperaba, criticaron con dureza el balance de Petreaus. Algunos, como el senador Joseph Biden, dijeron que el general -y Bush- lo único que buscan es ganar tiempo para entregar el problema iraquí al nuevo ocupante de la Casa Blanca. También catalogaron de 'maquilladas' las cifras de seguridad que se mencionaron.
"Ojo. Están cuidadosamente manipulando las estadísticas para convencernos de que la violencia se ha reducido y, por lo tanto, la estrategia ha funcionado", dijo al respecto el senador Dick Durbin.
Peor aún, sostuvo el demócrata Alan Specter, era imposible rotular el aumento de tropas como exitoso cuando había fallado en su objetivo central de generar un espacio de tranquilidad política para que shiitas, sunnitas y kurdos lograran acuerdos que pusieran fin a la guerra civil.
Los demócratas prometieron, a su vez, continuar su presión para que se establezca un cronograma de repliegue concreto. Algo improbable, pues Bush ha vetado -y lo seguirá haciendo- todo proyecto de ley que lo pretenda.
Demócratas Vs republicanos
La congresista demócrata Lynn Woolsey le dijo a la BBC que el general Petraeus es un "portavoz" de la Casa Blanca, una alegación que él rechazó diciendo que él mismo escribió el informe."Ya llevamos cuatro años y medio. Si fuera a funcionar con 160.000 soldados, ya estaría funcionado ahora. Y no lo está", dijo Woolsey.
El líder del partido demócrata en el Senado, Harry Reid, dijo que mantener las tropas en Irak no favorecía los intereses de Estados Unidos, una posibilidad que fue calificada como inaceptable por la presidenta de la Cámara de Representantes, la también demócrata Nancy Pelosi.
Por su parte el republicano Duncan Hunter defendió al general, argumentando que el progreso militar estadounidenses ha impulsado logros por parte de las fuerzas de seguridad iraquíes, entre las que se incluye un ejército que "está empezando a emerger como una fuerza profesional".
Otros congresistas republicanos, como Ray Lahood, expresaron su preocupación ante la falta de progreso político en Irak, pero aceptaron la valoración de Petraeus de que el refuerzo de las tropas marcó una diferencia.