Al anunciar el pacto, la canciller Angela Merkel dijo que el documento recoge "explícitamente" el objetivo de reducir en 50% las emisiones hasta el año 2050. No obstante, Merkel reconoció que el acuerdo fue posible gracias a la formulación "toman seriamente en consideración", lo cual no implica la promesa de ajustarse a esos objetivos numéricos, como hubiera querido Merkel, sino que los asumen como base de discusión.
Según el Consejo de Seguridad Nacional de EEUU, Stephen Hadley, el documento incluye "propuestas de objetivos a largo plazo de la Unión Europea, Japón y Canadá, a los que se aspiran. Hay diferencias, diferentes porcentajes y años de comparación". Lo que no se ha hecho en Heiligendamm, donde tiene lugar la cumbre, "es escoger una meta" de entre todas ellas, porque "no todos los países clave" están sentados a la mesa, añadió Hadley.
Sobre lo que sí se pusieron de acuerdo los Ocho es que debe existir un tope a largo plazo a la expulsión de dióxido de carbono, sin definir cuál debe ser, explicó Hadley. Esa fue la posición que el presidente de EEUU, George W. Bush, detalló en un discurso la semana pasada, antes de viajar al balneario alemán donde tiene lugar la cumbre hasta este viernes.
Estados Unidos sí aceptó que esas conversaciones, que iniciará en el tercer trimestre del año con los otros 14 países, se integren en el proceso de la ONU, que a finales de año comenzará las negociaciones para establecer un pacto que suceda al Protocolo de Kioto, que vence en 2012. Bush no mencionó a Naciones Unidas cuando anunció su propuesta la semana pasada.
EEUU pretende que los 15 países determinen una meta de emisiones para 2050, a más tardar a finales de 2008, cuando termina el mandato de Bush. Al presidente "le gustaría tener esos resultados lo antes posible", dijo Hadley, pero advirtió que es difícil lograr un acuerdo cuando negocian muchas partes.
El consejero de Seguridad Nacional también resaltó que el documento del G8 pone énfasis en el desarrollo tecnológico, el aumento de la inversión y la eliminación de las barreras aduaneras que impiden la distribución de tecnologías "limpias". Estas son propuestas que ha defendido EEUU desde el comienzo.
60.000 millones para África
Estados Unidos se comprometió a donar la mitad de esos fondos destinados a la lucha contra el sida, la malaria y la tuberculosis. La cantidad restante de 30.000 millones de dólares (unos 22.000 millones de euros) será aportada por los demás miembros del G8 (Alemania, Canadá, Francia, Reino Unido, Italia, Japón y Rusia).
Aunque por el momento no se han conocido más detalles del acuerdo, un diplomático indicó a la agencia Reuters que el texto está ya consensuado y el consenso cerrado.
Será la canciller Ángela Merkel la encargada de anunciar el acuerdo en el último día de la reunión, tras mantener una reunión con los líderes de seis países africanos.
Blair hablará con Putin del caso Litvinenko
El primer ministro británico, Tony Blair, aseguró que aprovechará su reunión del viernes con el presidente de Rusia, Vladimir Putin, para hablar sobre el 'caso Litvinenko', el ex agente de los servicios secretos rusos que fue supuestamente envenenado en Londres por Andrei Lugovoi, otro ex miembro de la KGB al que el Gobierno ruso se niega a extraditar.
Será la primera vez que ambos gobernantes se reúnan desde el inicio del conflicto diplomático entre Rusia y Gran Bretaña debido al asesinato de Alexander Litvinenko. Los colaboradores de Blair aseguran que el primer ministro británico desea transmitirle personalmente a Putin la solicitud de extradición hecha por su país para que el asesinato de Litvinenko pueda ser resuelto en beneficio mutuo.
Además, Blair planteará a Putin que el aumento de las inversiones extranjeras en Rusia depende de que su Gobierno haga más concesiones a favor de la democracia y de la defensa de los derechos humanos.
"Cuando me entreviste con el presidente Putin tendré una honesta conversación con él sobre el estado de las relaciones, no sólo entre Gran Bretaña y Rusia, sino también entre Europa y Rusia", declaró Blair a la BBC.
"La gente desea una buena relación con Rusia, pero es una relación que sólamente puede prosperar si queda perfectamente claro que compartimos algunos valores y principios", consideró al jefe del Gobierno británico, que se entrevistará con Vladimir Putin este viernes, el segundo día de la cumbre de los países más industrializados en la ciudad alemana de Heiligendamm.
El clima se ha deteriorado singularmente estas últimas semanas entre Londres y Moscú debido al misterioso asesinato en Londres de Alexander Litvinenko. El ex espía ruso murió el pasado 23 de noviembre, tres semanas después de ser envenenado con polonio 210, una sustancia altamente radiactiva y poco común. Andrei Lugovoi, ex miembro del KGB, fue acusado el 22 de mayo por la fiscalía británica del asesinato de Litvinenko.