La sesión plenaria de la Asamblea Nacional (AN) de Venezuela aprobó este jueves por unanimidad un acuerdo que rechaza la directiva recientemente aprobada por el Parlamento Europeo, por considerar que esta resolución es "discriminatoria, violatoria de los derechos humanos y vulnera el principio de reunificación familiar".
El acuerdo dice que mediante la nueva normativa europea se "criminaliza a los indocumentados", "ordena su encarcelamiento" y “significa un retroceso en la defensa de los derechos humanos y en las mejores tradiciones de la política europea”.
Además, se le exige al Parlamento Europeo un tratamiento justo y humanitario a favor de los inmigrantes en correspondencia con el trato generoso y abierto que América Latina les ha brindado a lo largo de la historia.
La AN se solidariza así con la posición manifestada por el presidente de su país Hugo Chávez, y por un significativo número de gobiernos, parlamentos e instituciones de América Latina y del mundo en contra de esta resolución.
En sintonía, la Asamblea Constituyente ecuatoriana aprobó también hoy una resolución que condena la denominada Directiva de Retorno por constituir una medida discriminatoria y xenófoba. La resolución insta a las naciones de América Latina y el Caribe a formar “un frente común para adoptar medidas y decisiones conjuntas en defensa de los inmigrantes".
Asimismo, en el transcurso del día se desarrolló una sesión especial del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos, convocada por el Gobierno de Perú, para tratar el tema. Allí, se decidió enviar una delegación a la UE a fin de "buscar soluciones prácticas a través del diálogo a las inquietudes expresadas" por los países americanos.
Este jueves, la Junta de Portavoces del Congreso de Perú emitió ayer una declaración que expresa su rechazo a la misma, porque constituye una grave vulneración de los Derechos Humanos.