Después de tres horas de asamblea, los estudiantes decretaron una huelga y bloquearon una parte del centro de Tolbiac, en el corazón de París, donde tienen lugar las clases y a cuyas aulas sólo se accede por un ascensor.
Sarkozy se comprometió a dar una "autonomía real" a las universidades, propuso introducir unos criterios diferentes de selección, que no rechacen a estudiantes pero los distribuyan según las necesidades del mercado y no según sus deseos, e insinuó un aumento de los gastos de inscripción.
Durante la reunión estudiantil, algunos universitarios estimaron que era prematuro lanzar esta protesta ya que Sarkozy todavía no había comenzado a poner en práctica su programa, sobre el cual, "todo el mundo desea algunas aclaraciones".
"¡Únanse a nuestra en nuestra huelga, unamos fuerzas para luchar contra la política liberal, autoritaria y racista de Sarkozy!", clamaron los estudiantes.
Esta Facultad es conocida por su radicalismo y sus firmes posturas de izquierda. Durante las manifestaciones contra un contrato laboral especial para jóvenes lanzado por el gobierno en 2006, este centro fue uno de los más activos.
Cuarta noche de protestas
Sarkozy, regresó este miércoles de sus polémicas minivacaciones en Malta a un aeropuerto de París, donde por cuarta noche consecutiva se ha producido una manifestación en su contra.
Mientras viajaba era desplegado un espectacular dispositivo policial en las calles de París, donde cientos de personas se manifestaban contrarias al candidato conservador, aunque con menos violencia que en veladas anteriores.
Unas 300 personas, la mayoría de extrema izquierda, fueron bloqueados en el Barrio Latino por agentes antidisturbios, que detivieron a varias decenas los condujeron a autobuses policiales. En fuerte cordón policial impidió que se encontraran con una marcha similar de ultraderechistas.
En la Sorbona, un grupo de estudiantes decidió en asamblea ocupar un centro del campus y adoptar una huelga contra los proyectos de reformas universitarias prometidas por Sarkozy.
Según un nuevo recuento, unos 1.400 vehículos han sido quemados en Francia desde los comicios del domingo, en las protestas más sonadas que han tenido lugar en el país vecino tras una elección presidencial.
Paralelamente, este miércoles se han multiplicado en toda Francia las sentencias de penas de prisión contra jóvenes detenidos en los últimos días por su participación en los altercados.