Nicolas Sarkozy, confirmó que Francia se integrará próximamente a la comandancia militar integrada de la OTAN, aunque puso reparos en cuestiones sensibles como la nuclear que permanecerá en el ámbito “estrictamente nacional”, puntualizó.
Además, el mandatario indicó que Francia no colocará sus tropas bajo autoridad de la Alianza en tiempo de paz, anuncio que realizó al presentar un Libro Blanco sobre la defensa.
"Hoy, la Comisión del Libro Blanco concluye que nada se opone a que participemos en las estructuras militares de la OTAN", declaró Sarkozy al presentar su política de defensa ante más de 3.000 militares.
Francia mantiene la libertad e independencia
"Francia es un aliado independiente, un asociado libre. Los principios establecidos en su tiempo por el general de Gaulle, los hago míos: Francia mantendrá en todas las circunstancias una libertad de apreciación total sobre el envío de sus tropas a una operación", agregó.
"Francia no colocará ningún contingente militar bajo mando de la OTAN en tiempo de paz. La disuasión nuclear de Francia seguirá siendo estrictamente nacional y tengo la certeza, de que la existencia misma de nuestra disuasión es una contribución a la seguridad de toda Europa", prosiguió el mandatario francés.
"Sobre la base de estos principios (...) podremos renovar nuestras relaciones con la OTAN, sin temor por nuestra independencia y sin riesgo de ser arrastrados a una guerra, a pesar nuestro", concluyó Sarkozy.
Alianza Europea
Hace dos meses, en la cumbre de la OTAN en Bucarest, Sarkozy había anunciado su plan de que Francia se reintegre en el mando militar integrado de la OTAN el año próximo, a condición de que avance entretanto la construcción de la Europa de la Defensa.
La OTAN es "la alianza entre los europeos y Estados Unidos, Pero también es, y no se dice lo bastante, un tratado de alianza entre las propias naciones europeas", afirmó Sarkozy al presentar las nuevas orientaciones de la defensa y seguridad nacional francesa ante los desafíos y amenazas del siglo XXI.
En 1966, el entonces presidente francés, Charles de Gaulle, había retirado a su país de las estructuras militares de la Alianza, debido a diferencias con Washington.
Tras recordar que casi todos los socios de Francia en la Unión Europea (UE) son también miembros de la Alianza Atlántica, dijo que la situación de este país "fuera del mando militar" alimenta "una desconfianza sobre el objeto de nuestra ambición europea", especialmente entre los Estados de Europa oriental.
Con la vuelta de Francia a la estructura militar integrada de la OTAN, la Alianza daría "un mayor lugar a Europa", afirmó Sarkozy.