www.adnmundo.com
Jueves 04 de Diciembre de 2008 Washington 21:22
-1º / 11º
Todas las noticias Quiénes Somos Agregar a Favoritos
Club de Lectores Servicios Corporativos Recomiéndenos Contáctenos
Noticias en tu sitio
Archivo
Martes, 24 de Abril de 2007 Sea el primero en comentar esta nota

Francia: La suerte está echada

Primera vuelta, claro triunfo de Sarkozy. Ségolène hizo un buen papel con su más de veinticinco por ciento; pero las primeras encuestas para la segunda vuelta la dan perdedora, a pesar de que casi toda la izquierda ya se pronunció en su favor. Nada debe descartarse, sin embargo, habrá que esperar el 6 de mayo para saber cuál será el rumbo elegido por el país de los galos. Por nuestro enviado especial Juan C. Sánchez Arnau

Enviar Enviar
Imprimir Imprimir
Corrección Sugerir Corrección
Comentarios Escribir Comentarios
Anterior Irán: 300 mujeres detenidas por “mal velo”
Siguiente Elevan a juicio oral causas de robo de bebes
Enchilame Meneame Technorati Yahoo
Muy buena elección de François Bayrou, con su casi veinte por ciento de los votos y su nueva posición de árbitro entre la derecha y la izquierda: el rol ideal para una nueva corriente de centro, a pesar del esquema presidencialista de la Quinta República. Y una catastrófica “performance” de Le Pen, que marca la decadencia definitiva del eterno candidato de la extrema derecha. Una derecha que quizás se va a sentir muy bien representada por la figura de Sarkozy. Confirmación de la decadencia del Partido Comunista y de las distintas variantes de trotskistas y anti-globalistas, François Bové incluido, ninguno de los cuales superó, al menos según los primeros cómputos, el dos por ciento.

A la democracia, en cambio, le fue bien: no hubo polarización; al contrario, quedó en claro que hoy el electorado francés cuenta con tres grandes corrientes: una derecha que quiere ser distinta a la del pasado; una izquierda con caras nuevas, centrada en el Partido Socialista, y un centro encarnado por Bayrou que aún tendrá que demostrar su capacidad de supervivencia quizás antes de las próximas elecciones legislativas.

En todo caso, fue una elección basada en visiones distintas acerca del futuro de sociedad que quieren los franceses y no en un voto “contra” tal o cual candidato, como pudo ser la elección de un Chirac poco amado por muchos de quienes lo votaron en el 2002, pero que le dieron el voto con tal de parar “el riesgo Le Pen”. Fue además, una campaña sin sobresaltos ni incidentes políticos que la empañaran y con una participación del 85%, es decir quince puntos más de participación que en la última elección presidencial.

Tan alta participación es la mejor expresión de la esperanza puesta en el cambio por los franceses, de su voluntad de ver nuevos rostros e iniciar una nueva etapa. Figuras como Chirac, que han predominado en la vida política francesa desde los años sesenta, un largo período que muchos asocian con la decadencia post-gaullista. En realidad, Chirac es el único sobreviviente de aquella época, el último de los dinosaurios de un panorama político que se asemejó por muchos años, casi por dos repúblicas, a un Parque Jurásico, y no sin razones geográficas, dada la presencia del Jurá a lo largo de la frontera francesa con Suiza.

Francia busca caras nuevas, nuevos rumbos, discursos distintos, soluciones diferentes a los problemas de siempre: la desocupación, la incapacidad para darle un lugar en la sociedad a los jóvenes, el creciente conflicto cultural con la inmigración musulmana y africana, la fuga de cerebros, el retraso tecnológico, la mediocridad económica y su creciente aislacionismo internacional.

Los franceses, después de haber dicho no a la Constitución europea, entraron en un período de franca confusión y crecientes problemas, especialmente sociales. Pero además, entraron en conflicto con el mundo y con ellos mismos. No, a la Europa avanzada que preparaba la constitución redactada bajo al batuta de Giscard d’Estaign; no, a la creciente presencia de la inmigración musulmana; no, al entendimiento con los Estados Unidos; no, a la guerra en Irak; no, a la reforma de la Política Agrícola Común; no, a la Ronda de Doha; no, a las nuevas preferencias a los países de Asia, el Caribe y el Pacífico. No, casi a todo. Pero ahora también al riesgo creciente del aislacionismo en la soberbia chauvinista al que llevó a Francia el último periodo de gobierno de Chirac.

Ahora los dados están echados: los franceses han votado, el 15% de indecisos de ayer ya ha expresado su preferencia. Cualquiera sea el resultado de la segunda vuelta una nueva etapa comienza y es posible que sea muy distinta al pasado.

 
 
Elecciones en Francia
Francia: De Villepin acusado en el “caso Clearstream”
Francia: Segolene Royal impone su plan en el partido socialista
Francia: Royal acusa a Sarkozy de tener relación con un robo en su departamento
Masiva huelga docente en Francia
Crean nuevo partido en Francia
ETA vuelve a matar
Deportivo Quito campeón en Ecuador
Internacional campeón de la Copa Sudamericana
España: la policía busca a tres etarras por el asesinato del empresario
Chávez se autoproclamó candidato presidencial para 2012
México: más de ocho mil especies en peligro de extinción
Narcotráfico: incautan más de dos toneladas de marihuana en Argentina
Manifestantes liberan el principal aeropuerto de Bangkok
Facebook lanza su navegador Connect
Manchester City ofreció €150 millones por Casillas

Publicidad en adnmundo.com |

Quiénes somos |

Servicios Corporativos |

Todas las noticias |

Las noticias resumidas |

Contáctenos

Desarrollado por Esquemas.com

Política Internacional y Seguridad |

Economía y Finanzas |

Comercio Exterior e Integración |

Energía

Deportes |

Medio Ambiente |

ADN Cool |

Turismo |

Archivo |

Las noticias en tu sitio