Si bien las elecciones presidenciales comienzan oficialmente mañana, poco más de un millón de franceses lo hacen a lo largo de hoy en una medida que, aunque no lo parezca, pretende evitar una discriminación.
Se trata de los departamentos franceses de ultramar, como la Guayana, Martinica o Guadalupe, así como los nacionales que residen en el continente americano.
La diferencia horaria entre esos territorios y París hizo que durante las elecciones de 2002 varios centenares de miles de personas empezaran a votar cuando en el territorio continental francés se cerraban las urnas y empezaban a trascender los primeros datos de que la segunda vuelta la disputarían Jacques Chirac y Jean-Marie Le Pen.
Para evitar esa discriminación las autoridades han decidido que en esta ocasión se vote en la víspera en los territorios de ultramar y en los consulados franceses de toda América.
Además de ese millón de personas que pueden votar hoy, los comicios traen la novedad de que otro millón y medio de ciudadanos podrán votar de manera electrónica en 82 municipios dotados de una maquinaria adecuada.