Las negociaciones, que comenzaron el pasado lunes en Beijing, podrían haber concluido sin ninguna declaración conjunta de los seis países participantes --Corea del Norte, Corea del Sur, China, Japón, Estados Unidos y Rusia--, salvo la que emita el propio país anfitrión, según informó por su parte un portavoz del Ministerio chino de Asuntos Exteriores, Jiang Yu.
Los representantes de China, Rusia, Japón y Corea del Sur en las charlas en Pekín intentaron alcanzar un acuerdo dos meses después de que Corea del Norte sorprendió a la comunidad internacional llevando a cabo sus primeras pruebas nucleares.
El principal obstáculo a las negociaciones es la exigencia de Pyongyang a Washington para que levante el bloqueo de cuentas bancarias del país en un banco de Macao acusado de lavado de dinero y falsificación de dólares.
Pero Estados Unidos desea antes lograr que Corea del Norte discuta su programa nuclear.
Según Hill, "la urgencia de todo este tema es el hecho de que el 9 de octubre, Corea del Norte hizo explotar un dispositivo nuclear. Éste es un problema muy urgente y preferiría no dejarlo de lado hablando de finanzas".
Los diplomáticos en la reunión afirmaron que Estados Unidos ha ofrecido a Pyongyang un paquete de iniciativas -incluyendo una garantía escrita de que no atacará- si está de acuerdo con ponerle fin a su actividad nuclear y permitir inspecciones por parte de inspectores de la ONU.
Hill busca convencer a Corea del Norte de que implemente un acuerdo hecho en septiembre en 2005, según el cual Pyongyang acordó desmantelar sus instalaciones nucleares a cambio de garantías de ayuda y seguridad.