Las negociaciones sobre el futuro de la provincia serbia de Kosovo se realizaron hoy en Bruselas bajo la mediación de la troika integrada por Estados Unidos, Rusia y la Unión Europea (EU).
En una declaración difundida al término del encuentro, la troika señaló que los representantes de ambas partes presentaron una vez más sus diferenciadas posiciones sobre la provincia administrada actualmente por la ONU.
"Belgrado describió más en detalle su propuesta de autonomía para Kosovo dentro de Serbia", mientras que Pristina "profundizó en sus propuestas de una cooperación y amistad entre dos estados independientes y sobre la plena aplicación de los derechos de las minorías", explicó el texto.
Como puede verse, las posiciones se mantienen, Belgrado contrario a cualquier hipótesis de independencia y Pristina pide la secesión.
Del encuentro participaron por Kosovo el presidente Fatmir Sejdiu y el primer ministro, Agim Ceku, y por Serbia el ministro de Exteriores, Vuk Jeremic, y el ministro para Kosovo, Metohija Sloboban Saramardzic.
Pese a la falta de avances sobre el estatus, se destacó que "ambas partes afirmaron que pretenden mantener su compromiso de abstenerse de cualquier acto provocativo o juicio que pueda comprometer la seguridad y la estabilidad de la región o el proceso de negociaciones".
Por su parte, el embajador por la UE, Wolfgang Ischinger, admitió hoy que "seguimos lejos" de que las partes lleguen a un acuerdo, pero les instó a seguir trabajando porque, dijo, el consenso tiene que salir de Belgrado y Prístina.
La troika tiene que presentar para el 10 de diciembre una propuesta de compromiso al Secretario General de la ONU, Ban Ki Moon.
La primera ronda de conversaciones directa tuvo lugar a finales de septiembre en Nueva York. Allí, Serbia rechazó el plan de independencia supervisada para Kosovo del enviado especial de la ONU, Martti Ahtisaari, mientras los albanokosovares insistieron en la independencia y separación de Serbia.
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