La medida beneficiará en primer lugar a los cerca de mil condenados que se encuentran actualmente en el corredor de la muerte, entre ellos el español Francisco Larrañaga. El Senado se pronunció por la abolición de la pena capital por 16 votos a favor y una abstención y la Cámara baja también aprobó por 119 votos a favor, 20 en contra y una abstención otro proyecto de ley que establece la desaparición de la pena de muerte.
Ambas cámaras deben ahora unificar en un solo texto la ley para que sea ratificada por la Presidenta, quien el pasado 31 de mayo pidió por escrito a los presidentes del Senado y de la Cámara de Representantes que aprobasen de manera "urgente" la abolición de la pena de muerte antes de que el Legislativo entre en receso el próximo día 9.