Un heredero de un poderoso clan pro gubernamental sospechoso de la matanza de 57 personas de una caravana electoral ocurrida en el sur de Filipinas se entregó en medio de fuertes presiones sobre la Presidente de Filipinas para que reprima a los grupos al margen de la ley y a los jefes de milicias.
La matanza del lunes incluyó a la esposa, la familia y decenas de simpatizantes de un candidato gubernamental que deseaba enfrentar al clan rival Ampatuan, que gobernó a la provincia de Maguindanao durante años y sin oposición.
Andal Ampatuan hijo, un Alcalde de una ciudad que presuntamente detuvo la caravana con decenas de policías y milicianos pro gubernamentales, se entregó al asesor presidencial Jesús Dureza en la capital de la provincia, indicó el comandante militar Raymundo Ferrer.
"La familia voluntariamente lo entregó y ellos acordaron que será investigado", agregó Ferrer.
Al recibir preguntas de periodistas si estaría involucrado en las matanzas, Ampatuan, quien trató de ocultar su rostro con una bufanda, respondió: "eso no es verdad. La razón por la que vine es para demostrar que no me estoy ocultando y que no soy culpable".
El Secretario del Interior Ronaldo Puno indicó que había advertido a la familia que se arriesgaba a un ataque militar a menos que entregaran a Ampatuan.
El clan de los Ampatuan ayudó a la Presidente Gloria Macapagal Arroyo y a sus aliados a ganar las elecciones presidenciales del 2004 y las elecciones senatoriales del 2007 al conseguirle votos cruciales.
El partido gobernante de Arroyo, en una reunión de emergencia expulsó de sus filas a Ampatuan, a su padre y a un hermano.
Asimismo, fuerzas de seguridad filipinas tomaron el control de dos pueblos del sur del país y arrestaron a 20 hombres vinculados a la brutal masacre. Soldados también desarmaron a 200 miembros del clan Ampatuan, dijo el portavoz militar Teniente Coronel Romeo Brawner.
Con respecto a los asesinato, no todas las víctimas fueron identificadas, pero se cree que 22 serían periodistas, lo que convierte al ataque del lunes en el más letal contra la prensa del que exista registro.
Las disputas entre familias son comunes en el sur de Filipinas y el clan Mangudadatu está enfrentado desde hace meses con el clan Ampatuan, otra familia local.
Brawner dijo que 20 miembros de una milicia civil bajo el control de funcionarios provinciales fueron arrestados, pero no dio detalles.
"En este punto, el Alcalde de Datu Unsay, Andal Ampatuan Jr, es un sospechoso", dijo a la prensa Jesus Verzosa, jefe nacional de policía.
El ataque del lunes fue llevado a cabo por unos 100 hombres armados, que condujeron a las víctimas a una remota colina y los atacaron con rifles M-16 y machetes. Al menos 10 de los muertos eran conductores que pasaban por la carretera y aparentemente presenciaron el secuestro.