En una nueva reflexión, titulada 'La paz romana', Castro sugirió a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) liberar incondicionalmente al resto de los rehenes.
"Si algo me atrevo a sugerir a los guerrilleros de las FARC es simplemente que declaren por cualquier vía la disposición de poner en libertad a los secuestrados y prisioneros que aún estén en su poder, sin condición alguna", afirmó Castro, en un editorial publicada en el diario Juventud Rebelde.
El ex mandatario aclaró, sin embargo, que si bien critica "con energía y franqueza los métodos objetivamente crueles del secuestro", no está "sugiriéndole a nadie que deponga las armas" ni aceptar la "paz romana" que quiere "imponer" Estados Unidos. Y agregó que "en los últimos 50 años los que lo hicieron no sobrevivieron a la paz".
Alejado del poder desde hace casi dos años por una enfermedad intestinal de la que no se conocen detalles, Castro dijo que "fueron narcotraficantes y paramilitares, y no los insurgentes, quienes desataron el terror y la violencia en ese hermano país".
Basado en supuestos informes de la prensa colombiana e informaciones diplomáticas, Fidel denunció la participación del gobierno estadounidense en la llamada "Operación Jaque", por medio de la cual se logró el rescate de Ingrid Betancourt y otros catorce ex rehenes de las FARC.
"Expresé con claridad nuestra posición en favor de la paz en Colombia, pero no estamos a favor de la intervención militar extranjera ni con la política de fuerza que Estados Unidos pretende imponer a toda costa y a cualquier precio en ese sufrido y laborioso pueblo".
"No pretendo que se me escuche. Solo cumplo el deber de expresar lo que pienso. Cualquier otra conducta serviría para premiar la deslealtad y la traición. Nunca apoyaré la paz romana que el imperio pretende imponer en América latina", concluyó Castro.
El ex mandatario cubano señaló además que nunca tuvo "oportunidad de intercambiar con reciente fallecido jefe de las FARC, Manuel Marulanda, aunque aseguró que los guerrilleros de las FARC "eran solidarios" con la Revolución Cubana.
El jueves pasado, el histórico líder revolucionario, de casi 82 años y de gran influencia en la guerrilla y los movimientos izquierdistas de la región,
celebró la liberación de Betancourt y de otras 14 personas. "Nunca debieron ser secuestrados", aseveró entonces.