Roger Federer, el mejor jugador del mundo, se hizo con su noveno título del año al imponerse al inglés Tim Henman por 6-3 y 6-3, tras una hora y siete minutos en los que no dio opción a su rival.
El suizo levantó pasiones en Japón, donde jugaba por primera vez en su carrera, y el Ariake Colosseum tuvo en esta edición su récord de asistencia. Para la final se llenó con 13.400 espectadores que presenciaron la última exhibición del helvético.
Federer, que viajará el próximo viernes a España para jugar el Masters Series de Madrid, no mostró ni una sola fisura en su juego frente a la escasa consistencia de su oponente. Los dos tenistas se habían enfrentado en doce ocasiones, con seis victorias para cada uno, si bien las últimas cinco se las había apuntado el suizo.
"Después de haber jugado este año contra él (Henman) en Wimbledon y en el Abierto de EEUU pensaba que aquí iba a ser más peligroso porque la superficie es más rápida y se juega al mejor de tres sets", afirmó el suizo. "Hoy tuve un gran día y me salió un buen puñado de golpes”, sentenció.
Federer en toda la temporada sólo perdió sobre esta superficie dos partidos, en Dubai, ante Rafael Nadal, con quién se podría cruzar en Madrid, y en Cincinnati, frente al escocés Andy Murray, de los 49 que jugó.