Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) anunció este jueves en un comunicado que está dispuesta a considerar a Rodrigo Granda, quien se encuentra en Cuba, como "verificador" de la desmilitarización de dos poblaciones para negociar allí un canje de secuestrados por rebeldes presos.
"Pactar el canje de prisioneros sigue siendo prioridad", indicó la comunicación publicada en la página de la organización ilegal en Internet.
Dejaron en claro que sólo ellos definirán quienes son sus voceros en cualquier eventualidad.
Señalaron que si el gobierno del presidente Alvaro Uribe se compromete a dejar en libertad a Rodrigo Granda, conocido como el "Canciller" de las FARC, considerarían su nombramiento como verificador de las FARC para el despeje de Florida y Pradera, dos municipios a unos 260 kilómetros al suroeste de Bogotá.
Más tarde, en un discurso pronunciado en Cali, ciudad a 300 kilómetros al suroeste de Bogotá, Uribe reafirmó su posición de no despejar ninguna zona de Colombia, por considerarlo inconveniente para la nación.
"Me parece inconveniente para el país que salgan unos individuos de la cárcel a volver a secuestrar y a volver a asesinar", precisó.
El despeje militar de estas dos localidades se ha convertido en el obstáculo a ser negociado por las partes. Las FARC lo exigen y Uribe se ha mantenido firme en no despejar esa zona, de la cual, al parecer, la guerrilla conoce cada rincón.
Aseguraron las FARC que Granda no deberá contar con escoltas oficiales, radios o teléfonos satelitales, a fin de que desarrolle la verificación del despeje "con el acompañamiento de testigos internacionales y nacionales de organizaciones populares y familiares de prisioneros".
Granda y otros guerrilleros fueron excarcelados por orden de Uribe, con miras a lograr una reacción de la insurgencia a fin de tratar el intercambio humanitario de secuestrados por guerrilleros presos en cárceles colombianas.