Una decena de Presidentes, el Príncipe de Asturias y delegados de organismos internacionales, asistirán el lunes en Bogotá a la investidura, para un segundo período, de Alvaro Uribe, en medio de un clima de zozobra por acciones de las FARC.
Esa guerrilla quiere sabotear la posesión de Uribe, como ocurrió hace cuatro años, y pese al despliegue militar y policial y de otros organismos de seguridad, en los últimos días estallaron coches-bomba y fueron desarticulados algunos planes de atentados.
En todos los casos, las autoridades atribuyeron esas acciones y la intención de los sabotajes, a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), grupo que reiteró que mientras Uribe sea Presidente, no habrá un diálogo que conduzca a la paz.
La última acción terrorista afectó el viernes una barriada muy pobre de Cali, suroeste, cuando un coche-bomba estalló frente a una estación policial y mató a cuatro agentes y a un civil, al parecer un minusválido que conducía el vehículo. Las autoridades de Cali investigan si el minusválido fue utilizado por las FARC para llevar explosivos en el vehículo detonado.
Al menos otra decena de personas resultó herida y muchas construcciones, alrededor del cuartelillo, entre ellas la casa parroquial, así como varios vehículos, fueron destrozados por la onda expansiva.
Casi simultáneamente en Pasto, capital del departamento de Nariño, también suroeste, artificieros militares desactivaron un camión cargado con explosivos.
Fuentes militares de esa ciudad, que hace frontera con Ecuador, precisaron que en el interior del camión, abandonado frente al Batallón Boyacá, una guarnición del sector suroeste de Pasto, fueron encontrados seis bidones con unos 150 kilos de anfo, un poderoso explosivo. De haber sido activados los explosivos, se habría causado una enorme tragedia, dijo una fuente castrense a periodistas.
Esos hechos se suman a la detonación, el lunes pasado, en Bogotá, de otro vehículo, al paso de dos camiones militares en una calle del sector noroeste de la capital, y que causó la muerte de un recolector callejero de papeles y cartones y heridas a 22 personas, de ellas 20 soldados.
A lo largo de las dos últimas semanas, distintas fuerzas han desactivado otros coches-bomba y descubrieron cerca de media tonelada de explosivos.
Asimismo, en Bogotá detuvieron al menos a dos importantes jefes de las FARC, entre ellos una mujer, que llegaron a la capital en las últimas semanas, con la misión de “ preparar ” la nueva posesión de Uribe.
Además del Príncipe Felipe de España, fuentes gubernamentales anunciaron la presencia en Bogotá de los cinco Presidentes centroamericanos y de República Dominicana para la investidura.
Las fuentes dijeron que los gobernantes de Panamá, Martín Torrijos; El Salvador, Antonio Elías Saca; Guatemala, Oscar Berger; Costa Rica, Oscar Arias; Honduras, Manuel Zelaya, y el dominicano, Leonel Fernández, asistirán a la investidura.
Otros Presidentes que también asistirán son Alan García, de Perú; Alfredo Palacio, de Ecuador; Nicanor Duarte, de Paraguay; Michelle Bachelet, de Chile, y Hugo Chávez, de Venezuela.
Los Presidentes Vicente Fox, de México, y de Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva, cancelaron esta semana su presencia, mientras que EEUU estará representado por los secretarios del Tesoro, Henry Paulson, y de Comercio, Carlos Gutiérrez.
El Presidente del Parlamento Europeo, Josep Borrell, el Vicepresidente cubano, Carlos Lage, y el Nuncio Apostólico en Venezuela, Giacint Berloco, así como el Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), Miguel Insulza, también confirmaron su presencia.
Los Vicepresidentes Daniel Scioli, de Argentina; Rodolfo Nin Novoa de Uruguay, y Alvaro García Linera, de Bolivia, representarán a sus países en los actos de posesión. Cerca de 30.000 soldados policías y miembros de organismos de seguridad, vigilan Bogotá las 24 horas del día desde comienzos de esta semana para impedir los sabotajes y brindar protección a las personalidades.
Un total de cuatro anillos de seguridad fueron dispuestos alrededor de la Plaza de Bolívar, en cuyo marco está el Capitolio Nacional, sede del Congreso, donde se celebrará la ceremonia, y a sus espaldas la Casa de Nariño, sede del Ejecutivo.
Las autoridades no se quieren dejar sorprender por sabotajes como en la misma fecha del 2002, cuando las FARC lanzaron varios cohetes al centro de la ciudad que incluso alcanzaron el palacio presidencial y algunos cayeron en un sector deprimido y causaron la muerte a una veintena de personas.