“Caracas debe emplearse más en la lucha contra el comercio de la droga colombiana”, reclamó el director de la Oficina de Política Nacional de Drogas estadounidense, John Walters, de visita en Bruselas.
El estadounidense aseguró que aviones cargados de droga despegan de aeropuertos oficiales venezolanos con destino al Caribe, desde donde se distribuye la droga a Estados Unidos y Europa. Walters reclamó a Venezuela que impida esos vuelos.
Los rebeldes de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) utilizan Venezuela como lugar de retirada seguro, consideró Walters, que incluso denunció que en ocasiones ese grupo recibe financiación del país vecino.
“Nos gustaría cooperar con (el presidente de Venezuela, Hugo) Chávez”, sostuvo, pero el mandatario rechaza esa colaboración. Walters destacó que Estados Unidos coopera en esta materia incluso con Cuba, país con el que Washington no tiene relaciones oficiales desde hace casi medio siglo.
Por el contrario, subrayó, la lucha contra la droga parece estar dando buenos frutos en Afganistán, donde el masivo cultivo de opio ha remitido, sobre todo el norte del país.
Walters admitió que combatir el narcotráfico no es tarea de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF) de Naciones Unidas en Afganistán. “Pero la ISAF debe trabajar por un entorno seguro que garantice el procesamiento” de los culpables.
“La mayoría de los afganos piensa que el cultivo y venta de drogas está mal”, sentenció.
Esta actividad conforma cerca de un 30 por ciento del producto interior bruto (PIB) de Afganistán, según fuentes estadounidenses.