Kouchner se reunió con Álvaro Uribe, Rafael Correa y Hugo Chávez, presidentes de Colombia, Ecuador y Venezuela, respectivamente, en una gira programada tres semanas después de que las FARC rechazaran una misión humanitaria enviada a Colombia por Francia, España y Suiza con el ánimo de entrar en contacto con Betancourt, de quien se aseguraba que estaba gravemente enferma, y prestarle atención sanitaria.
En un comunicado divulgado este viernes, la Federación afirma que "sólo observadores poco enterados de la situación podían esperar un repentino restablecimiento de la misión del presidente [venezolano] Chávez por el presidente colombiano [Uribe], o el restablecimiento de las relaciones cordiales entre Quito y Bogotá".
Según la federación, "es probable que el objetivo real de este viaje fuera más bien evaluar" con las partes directamente implicadas el problema de los rehenes de las FARC "para intentar de reintegrar a Francia" en las negociaciones.
"La intransigencia reafirmada de la guerrilla y el Gobierno colombiano, agravada por la reciente ejecución del Raúl Reyes (número dos de las FARC) por el Ejército colombiano, hagan utópica a corto plazo una solución basada en un acuerdo humanitario", reconoce la FICIB.
Durante su campaña a la presidencia francesa, el actual primer mandatario galo, Nicolas Sarkozy, prometió que la liberación de la política colombiana sería una de las prioridades de su política exterior.