Tanto EEUU como los países de Europa califican a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y al Ejército de Liberación Nacional como terroristas. Sin embargo, el presidente venezolano Hugo Chávez pidió recientemente que sean excluidos de dichas listas, para ser reconocidos como fuerzas beligerantes.
Fernándo Araújo, canciller colombiano, respondió a la pregunta de si consideraba que Europa podía hacer caso a la demanda de Chávez, afirmando, por su parte, que el gobierno colombiano tenía "esa batalla ganada", ya que "la opinión pública conoce la reacción contundente que habido a nivel internacional sobre las acciones de las FARC".
En efecto, para sustentar sus argumentos, se refirió a modo de ejemplo, al tratamiento otorgado por la agrupación rebelde a algunos secuestrados, de los que en los últimos días se conocieron fotos en las que aparecen encadenados y cartas narrando las condiciones de su retención.
"Realmente el mundo está horrorizado con estas pruebas de supervivencia, que más que pruebas de supervivencia, son pruebas de la crueldad, del maltrato al que las FARC somete a todas las personas secuestradas", dijo Araújo, quien personalmente sufrió seis años cautivo de esa organización.
"Esa batalla está ganada porque las propias FARC se han encargado, con sus acciones, de derrotarlos", sostuvo el canciller, respecto a los argumentos que esgrime su gobierno para catalogarlos como terroristas.
Las FARC quisieron recuperar a Emmanuel
En otro orden de cosas, las autoridades colombianas hicieron saber que al hijo que la ex candidata a la vicepresidencia de Colombia Clara Rojas tuvo en cautiverio, quien estaba bajo custodia del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), intentaron llevarlos en dos oportunidades.
El primer intento fue el 28 de diciembre, a sólo tres días antes de que el presidente Álvaro Uribe diera a conocer la hipótesis de que Emmanuel no estaba bajo el poder de la guerrilla.
En efecto, en el proceso judicial que se lleva adelante por el secuestro del menor, nacido en cautiverio, están registradas las evidencias que, según la inteligencia colombiana, prueban que las FARC habían intentado infructuosamente llevarse al niño.
Ese día, una pareja de supuestos campesinos llegó hasta una vivienda en el sector de Santa Isabel. Ambos se presentaron como cercanos la familia de Juan David Gómez Tapiero (el nombre con el que el menor llegó a Bienestar Familiar) y pidieron verlo.
En esa ocasión, el niño ya no se encontraba en el hogar, debido a que ya se tenían sospechas de quién era en realidad el menor. A los campesinos les dijeron que ese tipo de visitas no estaban permitidas y les pidieron que dejaran los datos para tramitarles una cita. Testigos del lugar informaron que la pareja era esperada por varios hombres en una camioneta.
Desde ese momento, la alarma cundió en las autoridades, quienes ordenaron sean reforzadas las medidas de seguridad del pequeño.
El 2 de enero, hacia las 7 de la noche, otra pareja regresó al sitio. Llegaron en una camioneta de vidrios oscuros y un automóvil. Llevaban una caja que aparecía como enviada desde San José del Guaviare y, según dijeron, se trataba de unos regalos que habían mandado los familiares de Juan David.
Les dijeron que no era posible, pero que los regalos los entregarían. Ellos salieron, pero se quedaron afuera, tal vez con la esperanza de que salieran con la caja hacia donde estaba el menor o para confirmar si estaban allí.
Sin embargo, las autoridades temieron que podría tratarse de una bomba y a los pocos minutos, las brigadas antiexplosivos llegaron al lugar.
Al ver el despliegue, la pareja y los hombres que los esperaban partieron en segundos. Las autoridades ya tienen pistas sobre las personas que dejaron el regalo y quienes preguntaron por Emmanuel.