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La presencia de miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en México no es un dato nuevo. El hecho viene siendo alertado desde 1999 por el gobierno de EEUU; sin embargo, de 2004 a 2007 se incrementaron los vínculos de entre la guerrilla con los narcotraficantes y grupos subversivos mexicanos.
Un nuevo reporte elaborado por la Drug Enforcement Administration (DEA) y el Congreso estadounidense, alerta que en los recientes años los miembros de las FARC han encontrado “en la Ciudad de México una base para sus actividades de recaudación de fondos y un refugio seguro para llevar a cabo actos de propaganda”.
El documento explica que desde hace varios años los miembros de las FARC no sólo buscan hacer negocios y obtener mayores recursos financieros, sino también hacerse de adeptos a su movimiento.
El informe detalla el funcionamiento de dos células rebeldes
El reporte del Congreso estadounidense explica que los miembros del grupo rebelde se dividen en dos especies de células. Una mantiene contacto con universidades, foros de defensa de derechos humanos, estudiantes, profesores y líderes de grupos subversivos para contar con su apoyo y conformar una amplia red de información y logística de propaganda.
De acuerdo con el informe, México ha servido por varios años como asilo a los refugiados de diversas dictaduras de extrema derecha, por lo cual se lo ve ahora como un territorio “hospitalario para las organizaciones radicales de la izquierda”.
A las FARC se les permitió, en 2000, tener una oficina en México que por varios años lograron tener contacto con estudiantes de la UNAM y de diversos grupos subversivos, hasta que fueron expulsados.
La presencia de estos personajes -detalla el documento citado por el diario mexicano Milenio-, permitió que las FARC cuenten ahora con presencia en al menos 11 estados del país como Jalisco, Guerrero, Oaxaca, Chiapas, Morelos y el DF, entre otros. En estas entidades ha logrado conformar diversas redes de apoyo y de foros de propaganda.
La otra célula de las FARC en México tendría como misión conseguir mayores recursos para el movimiento y para ello establecen contacto con los cárteles de la droga mexicanos.
El reporte de EEUU refiere que en un principio los miembros de las FARC mantenían fuertes vínculos con el cártel de los hermanos Arellano Félix. Sin embargo, el debilitamiento de esa organización delictiva provocó que desde 2004 establecieran contacto con la ahora denominada Federación, encabezada por Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán.
La explicación previa implica que, en los últimos cuatro años, las FARC han sido el enlace entre los cárteles colombianos y el también llamado cártel de Sinaloa.
De acuerdo con la DEA, los grupos intercambian drogas por armas o dinero, que es enviado a Colombia mediante diversos métodos, que incluyen el traslado hormiga, el uso de instituciones financieras e incluso internet.
“Las FARC sigue usando el narcotráfico como su principal fuente de financiamiento y para ello cuenta con múltiples niveles del tráfico de drogas, que van desde el cultivo y producción de cocaína hasta el trasiego a través del uso de pistas de aterrizaje clandestinas”, detalla el reporte estadounidense, según explica ‘Milenio’.
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