La familia de la ex candidata a la vicepresidencia colombiana fue recogida hoy por la mañana (11.00 hora local) del hotel Meliá, ubicado en la capital venezolana, por una caravana compuesta por tres vehículos negros, entre ellos una camioneta Van y cuatro motocicletas. Se espera que Rojas llegue a Bogotá a las 14 horas (16 horas Buenos Aires).
Clara tenía mucho interés por regresar pronto a Colombia para poder recuperar a su hijo, quien está bajo cuidado del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar desde mediados del 2005. Además, afirmó que se esforzará todo lo que pueda para darle a Emmanuel el afecto y la educación que necesita.
También está en su preocupación que el niño recupere el uso de su brazo, el que resultó fracturado durante el parto por cesárea que lo trajo al mundo, en medio de las más difíciles condiciones en la selva.
Rojas se despidió de Venezuela prometiendo que lo antes posible realizará los trámites necesarios para asumir la maternidad, no sin agradecer la gestión del gobierno del presidente Chávez para su puesta en libertad y el recibimiento que ella y Consuelo tuvieron tras ser liberadas por las FARC en las selvas del Guaviare.
Consuelo González de Perdomo, por su parte, entregará a su llegada a Bogotá pruebas de vida a familiares de ocho rehenes: cuatro políticos y cuatro militares y policías.
"Yo hablé con doña Consuelo ayer (viernes) y tengo claro que ella viene a Bogotá a entregar las pruebas de supervivencia. Ella habló con los familiares de los ocho secuestrados, apenas llegue, las familias van a estar presentes para que ella directamente les entregue las pruebas", señaló Marleny Orjuela, presidenta de Asfamipaz, asociación que aglutina a los familiares de policías y soldados secuestrados por las FARC.
"Los familiares de policías y soldados estaremos esperando a Clara y doña Consuelo para acompañarlas y expresarles todo el cariño que les tenemos. Todo el apoyo con el que han contado, y además, darles ese gran abrazo libertario que se merecen", concluyó.
Diplomacia secreta
En otro orden de cosas, algunos sectores del uribismo evalúan que el pedido que realizó Hugo Chávez esta semana para que el ELN y las FARC sean retiradas de las listas de grupos ‘terroristas’, tanto en Europa como en América Latina, es sólo el primer paso de un plan ‘diplomático’ internacional de la agrupación rebelde colombiana.
Unos días antes de la liberación de las dos rehenes circuló una versión de que la senadora Piedad Córdoba -ayer mediadora del gobierno Uribe y hoy aliada de Chávez- viajaría a Francia a pedir que las FARC fueran sacadas de la lista de terroristas, en la que están desde el 2002.
Por otra parte, el periodista Carlos Lozano, director del semanario comunista Voz, declaró en entrevista con radio Caracol, que “no hay nada perverso” en la 'diplomacia' que llevan adelante distintos actores internacionales con la agrupación rebelde, ni “una orquestación para ayudar a las FARC”, sino el interés del mundo de colaborar con la paz interna.
"Varios gobiernos se reúnen, unos en público, otros en secreto con ellos, personalidades de la vida política y social internacional, incluso nacional lo hacen, en función del acuerdo humanitario, la paz y no de la guerra”, explicó Lozano, sin mencionar a ninguno de ellos.
El Frente Internacional de la agrupación guerrillera, el que estaría a cargo de esa tarea de negociación 'diplomática', venía preparando el terreno hace meses. 'Hernán Ramírez', 'Miguel Díaz Pachi', 'Juan Antonio Rojas' y 'Olga Lucía Marín' son los alias de los integrantes del llamado comando de dirección de ese bloque, cuya misión -dice un informe confidencial- es buscar acercamientos con gobiernos extranjeros, conformar redes de opinión y promover denuncias internacionales contra Colombia.