|
Aumentan las sospechas de que un niño que está en manos de los Servicios Sociales de Colombia desde julio de 2005 podría ser Emmanuel, el hijo nacido en cautiverio de Clara Rojas, una de las secuestradas por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), cuya liberación había sido prometida para el fin de se semana pasado.
José Gómez, el hombre que reclamó la devolución del menor en Guaviare, le confesó este martes a la Fiscalía que él no es ni su padre ni su tío abuelo y que no tiene ningún parentesco con el niño.
De acuerdo con una fuente de los organismos de seguridad colombiano, Gómez les dijo a los investigadores que ese era un "niño de las FARC". El hombre, además, estaría pidiendo protección del Estado, según revela el diario colombiano 'El Tiempo'.
Una fuente de la administración del presidente, Álvaro Uribe, relató hoy cómo se fue consolidando la hipótesis según la cual Emmanuel, el niño que las FARC prometieron liberar junto a su madre, Clara Rojas, y la ex congresista Consuelo González, no está en poder de la guerrilla, sino en manos del Instituto de Bienestar Familiar (ICBF) desde 2005.
Pero serán las pruebas de ADN las que permitirán establecer si uno de los capítulos más dolorosos de la historia del secuestro del país tiene su respuesta en uno de los hogares de paso del ICBF, en Bogotá.
La historia detrás de las declaraciones de Uribe
La fuente consultada por 'El Tiempo' indicó que las primeras informaciones sobre la posibilidad de que la guerrilla no tuviera a Emmanuel llegaron 72 horas antes de haber sido dadas a conocer por el presidente Uribe.
Uribe fue informado durante su viaje para reunirse con la comisión de garantes, de que José Gómez, el hombre que en 2005 dijo ser el tío abuelo del niño, había ido a reclamarlo, pero argumentando que era su padre, lo que aumentó las sospechas del Gobierno.
Aun así, el mandatario no decidió hacer pública esta hipótesis hasta ayer, segundos después del anuncio de las FARC de que suspendían de forma indefinida la entrega de los tres secuestrados.
Los investigadores le contaron al Gobierno que estaba indagando por las similitudes entre Emmanuel y un niño, Juan David Gómez Tapiero, que fue entregado al ICBF en junio del 2005, en San José del Guaviare, por un hombre que dijo ser su tío abuelo.
Algunos de los rasgos de Emmanuel descritos por el policía John Frank Pinchao, tras su fuga de las FARC, coincidían con los de Juan David. La lesión en uno de los brazos al nacer (Gómez fue operado por fractura de húmero tras ser sacado de la selva), los rastros de desnutrición y de enfermedades como leishmaniasis son algunas de esas características comunes.
Ese mismo viernes el Gobierno recibió la información de que las FARC estarían preparando la versión de que no iban a poder entregar a los secuestrados y que iban a culpar a la administración Uribe.
Ya en la tarde, durante la reunión con la comisión humanitaria, Uribe se enteró de que Chávez estaba leyendo una carta de las FARC en la que suspendían la entrega, por ahora, debido "a los intensos operativos militares".
Según una fuente anónima del Gobierno colombiano, el que el canciller de Venezuela, Nicolás Maduro, usase un argumento similar fue el detonante para revelar la hipótesis de por qué la guerrilla había dilatado la liberación y no estaba en capacidad de entregar a Emmanuel.
Tras analizar la situación, el ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, se reunió el sábado con el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y le contó su versión sobre por qué la guerrilla estaría demorando la entrega.
El ministro aseguró que si finalmente se daba la liberación de Clara y Consuelo, pero sin Emmanuel, se confirmaría su hipótesis. En todo caso, si esto último llegaba a pasar, el Gobierno ofreció entregarle al CICR toda la información sobre el niño que tenía el ICBF para que ese organismo continuara el proceso de verificación de la identidad.
|