"No queremos ninguna relación directa con funcionarios de nuestro gobierno porque puede servir para distorsionar, manipular y hacer daño a un relación histórica con un país vecino y con un gobierno vecino, no queremos que eso suceda'', afirmó Gustavo Larrea, ministro de Seguridad Interior y Exterior de Ecuador, en entrevista con AP.
Las autoridades colombianas habían revelado el encuentro que hace siete meses el ministro Larrea tuvo con el jefe guerrillero, así como también hicieron conocer los presuntos nexos de otros políticos del partido de gobierno ecuatoriano con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), además de anunciar los supuestos desembolsos que la guerrilla realizó para financiar la campaña del actual presidente Rafael Correa.
Larrea volvió a indicar que cuando se encontró con Reyes tenía como único objetivo el buscar la liberación de la ex candidata presidencial colombo-francesa Ingrid Betancourt y otros secuestrados. A las otras acusaciones respondió: "eso es absurdo''.
"Una fuerza política (el partido de gobierno Alianza País) que busca hacer cambios sociales en paz y en democracia, que condena el uso de la violencia, no va a aceptar un pacto con grupos'' violentos como las FARC, manifestó Larrea. "Nuestra revolución (ciudadana) es democrática y pacífica'', agregó.
El 1 de marzo, soldados del Ejército de Colombia atacaron un campamento de las FARC situado en territorio ecuatoriano, el cual invadieron.
En dicha acción, Reyes fue asesinado junto a otras 25 personas. Por otra parte, informaron la incautación de tres computadoras portátiles pertenecientes al líder guerrillero, en las que, presuntamente, se encontraron documentos que implicarían a funcionarios de Ecuador, Venezuela y devela una red de contactos internacionales de esa guerrilla.
Larrea destacó que Ecuador ahora no tiene ningún contacto, ni siquiera de carácter humanitario, con las FARC.
Base norteamericana
La no renovación del acuerdo por el que EEUU mantenía una base militar en Manta, acuerdo que finaliza en noviembre del 2009, base que permite a Washington lanzar su lucha contra el narcotráfico, Larrea señaló que "no porque se vaya (Estados Unidos de) de la base vamos a perder liderazgo en la lucha contra el narcotráfico, redoblaremos esfuerzos''.
Sostuvo que el gobierno mantiene "una lucha permanente contra el narcotráfico'', un delito en cuyo combate tienen "cero tolerancia''.
Prueba de ello, argumentó que en el 2007 se decomisaron alrededor de 25 toneladas de drogas y se destruyeron unos 40 laboratorios para fabricar cocaína, la mayor parte de ellos en la zona fronteriza con Colombia.
El ministro expuso que pese al retiro de las fuerzas estadounidenses de Manta, la base aérea ubicada 260 kilómetros al suroeste de Quito, Ecuador "mantendrá la cooperación'' antinarcóticos.
Añadió que el gobierno actual no tiene "una política antinorteamericana (...) podemos criticar algunas acciones de Estados Unidos a su Estado más que a su pueblo, pero en ningún caso implica una política que nosotros abanderemos un antinorteamericanismo''.