El Presidente Evo Morales dijo que no se disculpará ante su colega peruano Alan García, pero señaló que sería "deseable que se fortalezcan las relaciones" entre Bolivia y Perú. Las declaraciones llegan tras
la decisión de Lima de llamar a su Embajador en La Paz por una declaración del mandatario boliviano.
Morales habló de fortalecer las relaciones entre los dos países y ante la insistencia de algunos periodistas respecto a que si pedirá disculpas a García, respondió: "No hay disculpas a los neoliberales".
En otro lugar y casi al mismo tiempo, el Vicepresidente Alvaro García declaró que el gobierno realizará "los mejores esfuerzos" para recomponer las relaciones con Lima, y que se verán "las mejores formas de regresar a un ambiente amigable y de mutua cooperación".
El Presidente peruano declaró que el crecimiento y desarrollo económico de Perú despiertan la envidia de sus vecinos, "y a veces la cólera que no saben reprimir", en aparente alusión a su colega de Bolivia. Un día antes mandó a callar a Morales y advirtió sobre consecuencias que podrían traer las constantes críticas de Morales al gobierno de Perú.
Morales replicó desde Tucumán, Argentina, donde asistía a una cumbre del Mercosur, que "cualquier Presidente que manda a callar a una persona es un Presidente antidemocrático".
Lima calificó como una
intromisión en asuntos internos unas declaraciones públicas en las que Morales dijo que tras la negativa de Bolivia y Ecuador a Washington de permitirle instalaciones militares, "Estados Unidos estaba llevando sus bases militares a Perú". Ello provocó malestar en el gobierno peruano que mandó a llamar a su Embajador en La Paz, Fernando Rojas.
En tanto, en Santiago, el Canciller chileno Alejandro Foxley negó una supuesta mediación de la Presidenta Michelle Bachelet en el diferendo boliviano-peruano que comenzó con fuertes discrepancias entre los gobiernos de los dos países sobre las negociaciones comerciales entre la Unión Europea y la Comunidad Andina de Naciones (CAN) integrada además por Ecuador y Colombia.
El Canciller peruano José Antonio García Belaunde dijo en Argentina que existe "un ataque sistemático del Presidente boliviano a Perú", y que Lima "va a revisar el conjunto de las relaciones que tenemos con Bolivia".