Los gobernadores que forman el Consejo Nacional Democrático (Conalde), opuestos al gobierno nacional boliviano, pidieron tanto a la Iglesia Católica como a la Organización de Estados Americanos (OEA) que faciliten un proceso de diálogo entre las partes, a modo de último intento por hallar una salida pacífica a la crisis política que enfrenta el país.
Evo Morales, por su parte, se mostró nuevamente abierto a un proceso de este tipo, pero advirtió que si esta vez fracasa de nuevo el diálogo, directamente convocará por decreto a la celebración del referéndum para aprobar el nuevo texto constitucional.
“Creemos que es hora de hacer el último esfuerzo”, reconocía ayer Mario Cossío, prefecto de Tarija, luego de reportar que, junto a él, sus pares de Santa Cruz, Beni, Pando y Chuquisaca enviaron una carta al secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, y al cardenal boliviano Julio Terrazas, para que ambos intercedan en un acercamiento con el gobierno en La Paz.
Esta movida tiene lugar tras tres semanas de movilizaciones en las que el Conalde apeló, sin mayor éxito, a una huelga de hambre, un paro de 24 horas y un bloqueo de carreteras, para lograr la reposición de los recursos del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH) que el gobierno de Evo Morales recortó a los departamentos para el pago de la renta Dignidad.
El prefecto de Tarija justificó el recurso a la OEA y a la Iglesia en base al anuncio que el fin de semana pasado realizó el gobierno nacional boliviano, de que convocaría por medio de decretos al referéndum de aprobación de la nueva Constitución y a la elección de prefectos, subprefectos y asambleístas departamentales, además de redistribuir, mediante el mismo mecanismo, los recursos del IDH y de las regalías petroleras entre departamentos, municipios y pueblos indígenas.
“Lo que está haciendo el Gobierno es agudizar el problema, agudizar la confrontación”, advirtió Cossío. Luego, insistió en la convocatoria: “Estamos solicitando a la OEA y al Cardenal que puedan intervenir para facilitar la instalación del diálogo, que ojalá nos lleve a un reencuentro y a una reconciliación nacional”.
Evo responde
El presidente Morales, desde Tarija, lugar al que se trasladó ayer para inaugurar una obra caminera, reiteró su disponibilidad al diálogo, en base a la agenda que propuso a mediados de mes, si bien advirtió que, de no obtenerse resultados positivos, convocará por decreto a la consulta de aprobación del nuevo texto constitucional.
“Vamos a esperar la voluntad de los prefectos y, si no, por decreto supremo vamos a aprobar la nueva Constitución”, señaló.
La agenda que propuso se basa en tres pactos, uno autonómico-constitucional, otro fiscal y un tercero institucional. El primero propone compatibilizar la demanda autonómica regional con el texto constitucional, el segundo plantea la redistribución de los ingresos petroleros y el tercero la designación de autoridades judiciales y electorales.
Morales dijo que encomendó a sus ministros buscar un nuevo escenario de diálogo, pero observó que los prefectos “no quieren debatir” y “sólo quieren postergar la nueva Constitución”.