El etarra Ignacio Javier Bilbao Goikoetxea amenazó hoy violentamente con "pegar siete tiros" y "arrancar la piel a tiras" al presidente del tribunal que lo juzgó por amenazas terroristas al juez Baltasar Garzón e insistió en que continuará en la lucha armada hasta que muera o le maten.
Bilbao Goikoetxea, que amenazó también a Garzón mientras éste testificaba en la vista oral, tuvo que ser reducido por varios policías mientras insultaba a gritos al presidente del tribunal y pegaba patadas a los cristales de la cámara blindada.
El fiscal Jesús Santos, que pidió que se dedujera testimonio de lo ocurrido por si hubiera cometido un nuevo delito de amenazas, redujo su petición de pena de doce años y siete meses a dos años de prisión por coherencia con una sentencia anterior de la misma sala y por proporcionalidad de la pena.
Entre tres y cuatro agentes mantuvieron sujeto al etarra y de cara a la pared durante las intervenciones del fiscal, Jesús Santos, y la declaración de Garzón como testigo, durante las que no cejó en su actitud.
El fiscal calificó de 'patética' y 'ridícula' la actitud del acusado, quien gritó en varias ocasiones que creía en la lucha armada 'como única solución' y que seguiría en ella hasta conseguir que Euskadi fuera 'libre'. Bilbao Goikoetxea fue juzgado hoy por las amenazas terroristas que profirió contra Garzón en el despacho del magistrado en la Audiencia Nacional el 8 de mayo de 2003.
'Fascista', 'enano mental', 'cabrón', 'borracho', 'parásito' y 'cerdo' fueron algunos de los insultos que el etarra dirigió continuamente contra el presidente del tribunal, que ordenó a los policías que le esposaran y redujeran por las violentas patadas que daba contra el cristal blindado.
Entre tres y cuatro agentes mantuvieron sujeto al etarra y de cara a la pared durante las intervenciones del fiscal, Jesús Santos, y la declaración de Garzón como testigo, durante las que no cejó en su actitud.
'Pienso cumplir lo que te dije, cabrón'; 'no me olvido de ti, fascista', 'estate seguro de que te voy a dar en la cabeza', le espetó también a Garzón mientras el magistrado relataba al tribunal lo sucedido en su despacho en 2003.
El etarra simuló disparar con el dedo al presidente de la Sala que le juzgó por el asesinato en marzo de 2002 del concejal socialista de Orio (Guipúzcoa), muerte por la que fue condenado a 45 años de prisión.
En aquella ocasión, durante una declaración indagatoria para comunicarle su procesamiento por pertenencia al 'complejo Donosti', Bilbao derribó una cruz de Caravaca que allí tenía el juez, rompió los folios del auto y se los lanzó.
Esta vez no era la primera en la que el etarra amenazaba a Garzón, ya que lo había hecho anteriormente el 17 de marzo de 2003 cuando le apuntó con su mano simulando la pistola e hizo el gesto de disparar, hechos por los que fue condenado en marzo del año pasado a dos años de prisión.
Precisamente durante ese juicio, Bilbao hizo el mismo gesto de disparar apuntando con la mano al tribunal. Otros magistrados de la Audiencia Nacional han sido objeto también de amenazas similares por parte de Bilbao como Fernando Andreu y Teresa Palacios.
Durante la sesión de hoy, el fiscal modificó sus conclusiones y su petición de pena debido, explicó, a que debe guardar coherencia con la sentencia dictada por la misma Sala el pasado año en la que se le impuso una condena de dos años por amenazas terroristas.
Además, agregó Santos, la pena de doce años de prisión por amenazas, que consideró que no está regulada adecuadamente, es equiparable a la de homicidio y no guarda proporcionalidad.
El fiscal consideró probados los hechos y señaló que el acusado había reiterado hoy sus amenazas contra Garzón además de recordar que Bilbao es un militante activo de una organización terrorista que tiene capacidad para desarrollar actos violentos contra las personas a partir de informaciones que pueden salir de los centros penitenciarios.