Según una encuesta publicada por el gobierno regional del País Vasco, en el norte de España, esa ruptura de la tregua no sorprendió al 61 por ciento de los vascos.
Pese a que esperaba un anuncio similar, el 48 por ciento se mostró preocupado por el mismo y el 40 por ciento, desilusionado.
Además, el 87 por ciento opina que el problema de la violencia es grave y un 88 por ciento que en el País Vasco no hace falta recurrir a la violencia para resolver los problemas políticos.
El 90 por ciento de los encuestados opina que el conflicto vasco debe tener un final dialogado.
También apoyan casi unánimemente (un 94 por ciento) la idea de que todos los partidos políticos dialoguen para propiciar un nuevo proceso de paz.
La gran mayoría de la ciudadanía opina que el problema de la violencia es muy o bastante grave (87%), que hoy en día en el País Vasco no hace falta recurrir a la violencia para resolver los problemas políticos (88%) y que el conflicto vasco debe tener un final dialogado (90%). Pese a todo, tres cuartas partes de la ciudadanía (74%) tienen la esperanza de que en los próximos años la paz se consolide en el País Vasco.