"Agradezco el apoyo que las fuerzas políticas parlamentarias dispensaron al Gobierno en la pasada legislatura. Ahora lo reclamo para diseñar una estrategia antiterrorista compartida por todos los grupos de la Cámara; insisto, quiero que sea de todos los grupos", propuso José Luis Rodríguez Zapatero al presentar su programa de Gobierno.
El futuro presidente del Gobierno no mencionó explícitamente si desistirá de negociar con ETA el fin de las armas, por lo cual fue duramente criticado por la oposición conservadora.
"Estamos más cerca del final de ETA, pero no lo hemos logrado todavía", reconoció Zapatero, que rindió homenaje a los asesinados por la banda durante su legislatura: dos ecuatorianos, dos guardias civiles en Francia y un ex concejal socialista dos días antes de las elecciones del 9 de marzo.
"ETA está más débil que nunca" y sólo tiene un destino: poner fin a su barbarie definitiva e incondicionalmente", ya que "ha desaprovechado las oportunidades de la democracia", lo que "hace aún más negro su destino", manifestó el presidente del Gobierno en funciones.
Zapatero agradeció la "cooperación de Francia" y la labor de la justicia y las fuerzas de seguridad españolas.
Zapatero también prometió un paquete de medidas "a corto plazo" para combatir la desaceleración económica, período que "se extenderá a lo largo de la primera parte de la legislatura".
El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) de Zapatero ganó las elecciones legislativas del 9 de marzo.