Dos normas legales regulan en España las indemnizaciones a las víctimas: una Ley de solidaridad de 1999 y otra anterior de 1996. Por la primera, las familias de la víctima reciben una cantidad fija por fallecimiento de 138.232,78 euros.
Esa cifra se reparte dependiendo de la composición de la célula familiar. Si el fallecido tiene esposa o pareja de hecho, le corresponde la mitad y el resto a los hijos. En el caso de que la víctima no tenga ni esposa ni hijos, son los padres los que reciben la indemnización.
Asimismo, los equipos de rescate continúan la búsqueda en la T-4 de Diego Armando Estacio, de 19 años, el otro ciudadano ecuatoriano desaparecido en el atentado. Su novia ha cambiado su versión sobre el lugar donde estaba el coche en el que le sorprendió la explosión y ahora asegura que no se encontraba en la planta segunda del aparcamiento, donde estalló la bomba, sino en la plaza 616 de la primera, según afirmó hoy el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba.
Trasladaron su cadáver hacia Quito
Por el otro lado, un Boeing 707 del Ejército del Aire ha despegado pasadas las 18.30 de la base aérea de Torrejón de Ardoz (Madrid) con el cadáver del ciudadano ecuatoriano Carlos Alonso Palate, rumbo a Quito.
Palate murió por asfixia y aplastamiento cinco minutos después de la explosión del coche bomba, según los resultados preliminares de la autopsia, según el diario español El País.
Una vez en Quito, está previsto que el cadáver de Palate, de 35 años, sea trasladado por carretera hasta su localidad natal, Picaihua, a unos 230 kilómetros de la capital ecuatoriana, según informaron fuentes del Ministerio de Defensa.