En el medio de una clara ofensiva de ETA, tras la explosión de dos autos con bombas en menos de una semana y el asesinato de un agente de la Guardia Civil, tuvo lugar un duro golpe asestado contra la organización separatista vasca por parte de las Fuerzas de Seguridad del Estado español.
Un operativo conjunto entre la Guardia Civil de España y la Gendarmería de Francia logró la detención, en la madrugada de hoy, de cuatro miembros de ETA, entre los que se encuentra el jefe militar y político de la organización, Francisco Javier López Peña, alias ‘Thierry’, en un departamento del centro de Burdeos (sur de Francia), en el 63 de la calle Cours de la Marne, cerca de la estación de ferrocarriles.
El ministro del Interior español, Alfredo Pérez Rubalcaba, se refirió al asunto desde Senegal, en breves declaraciones. "No es una operación más. Se ha detenido a la persona con más peso político y militar de la banda terrorista", sentenció el ministro, quien confirmó que la operación realizada en Burdeos había tenido como saldo la detención del 'número uno' de ETA, Francisco Javier López Peña.
Rubalcaba informó que los arrestos se dieron como resultado de una serie de operaciones que "en los últimos tiempos, antes y después de la ruptura, se realizan contra la banda terrorista, pero no es una operación cualquiera", según se informa desde Dakar, lugar desde donde el ministro vertió estas declaraciones, luego de haber suspendido su gira por África.
El arresto tuvo lugar cerca de las 23.30 de ayer (hora local), en momentos en que los miembros de ETA llevaban adelante una reunión. Dentro del departamento se hallaron cuatro pistolas y una pequeña cantidad de explosivo, así como también abundante documentación y material informático. Los etarras, que a pesar de estar armados no se resistieron al arresto, pasan la noche en la comisaría de Burdeos.
Los otros tres detenidos son Ainhoa Ozaeta Mendiondo, Igor Suberbiola y Jon Salaberría, ex parlamentario vasco de la antigua Batasuna. Horas más tardes, agentes del Instituto Armado arrestaron en Andoain (Guipúzcoa) a una quinta persona, el ex alcalde de Euskal Herritarrok (EH) en esta localidad, José Antonio Barandiaran Ezama. Barandiaran, según informaron fuentes vinculadas a la lucha antiterrorista, habría sido arrestado por haberse reunido con etarras detenidos en Burdeos. Una sexta persona fue arrestada al poco tiempo, de nacionalidad francesa, según el mismo Rubalcaba pudo admitir, relacionada con el alquiler del piso de Burdeos.
La operación de captura de los cuatro terroristas, dependiente de la Subdirección Antiterrorista y de la policía judicial de Burdeos, fue posible gracias a una información de los servicios de información (RG) de la policía francesa. La Fiscalía antiterrorista de París ocupó del caso.
El número uno de ETA
López Peña, nacido en la localidad vizcaína de Galdakao el 30 de mayo de 1958, ingresó en ETA en 1980 y tres años después fue detenido en las proximidades de la localidad vascofrancesa de Bayona junto a otros ocho presuntos miembros de ETA político-militar, entre ellos Arnaldo Otegi, que con el tiempo se convertiría en portavoz de la ilegalizada Batasuna. Thierry venía huyendo desde 1983.
Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado español dieron por segura la posición de Thierry en lo alto del organigrama de la organización terrorista cuando este sustituyó a Josu Ternera, hasta entonces interlocutor habitual, en las negociaciones durante la tregua. Por ello, el Ministerio del Interior sitúa a Thierry como responsable último del atentado de la T4 de Barajas, en diciembre de 2006, con el que finalizó la tregua.
Su posición en la cúpula etarra le convierte en la persona que ordena y da el visto bueno a los atentados. Por ello, sin su plácet, ETA no habría vuelto a matar y menos en acciones tan directas, de tiro en la nuca, como la del asesinato del ex concejal del PSE en Mondragón Isaías Carrasco.
Thierry aparece mencionado en el auto de prisión de Iker Aguirre, primer detenido tras el atentado de la T4, fechado el 25 de enero de 2007. En este documento se menciona a López Peña como el instructor de Iker Aguirre "en el manejo de armas, confección de artefactos explosivos y en materia de medidas de seguridad". Tras la detención de Aguirre el juez Garzón ordenó una orden de busca y captura para Thierry.
El número uno de la banda también tenía causas pendientes en Francia, donde el 8 de julio de 2005 había sido juzgado en rebeldía y condenado a 7 años de cárcel. La policía seguía la pista de Thierry desde hace meses, pero las pesquisas se aceleraron tras el atentado con una furgoneta-bomba que costó la vida al guardia civil Juan Manuel Piñuel en la casa cuartel de Legutiano (Álava) en la madrugada del pasado miércoles.