Frente a la sede de Construcciones Amenábar, firma que tiene la concesión de la línea de tren de alta velocidad conocida como la Y vasca, en el núcleo urbano de Zarautz (Guipúzcoa), explotó un artefacto colocado por ETA, sin ocasionar muertes ni heridos de gravedad.
El departamento vasco de Interior confirmó que la bomba que ETA hizo estallar en la madrugada de hoy (hora local) contenía entre tres y cinco kilos de un explosivo que todavía no ha sido determinado. El artefacto se encontraba dentro de una mochila y tenía un temporizador.
Entre los heridos de levedad se encuentran por lo menos tres personas, entre ellas dos agentes de la Ertzaintza. Éstos fueron atendidos en el lugar por un equipo sanitario al evidenciar lesiones en los tímpanos, ocasionadas por la onda expansiva. Por otra parte, el tercer herido sufrió cortes en la cara por la rotura de cristales.
La bomba estalló pasadas las 2.30 (hora local) de este domingo en la calle Nafarroa de Zarautz, frente a la sede de Construcciones Amenábar. El atentado destrozó la fachada y los soportales del edificio de oficinas, en cuya planta baja se encuentran las dependencias de la constructora.
El artefacto también rompió los vidrios de la sede de Amenábar y los de una vivienda situada a unos cincuenta metros del edificio de la constructora, en cuyo interior se encontraba la persona que resultó herida con cortes en la cara.
El aviso por el cual se notificó la colocación de la bomba se produjo una hora antes, cuando en nombre de ETA se informó de la misma a la Asociación de Ayuda en Carretera (DYA) de Vizcaya, hecho que permitió a la Ertzaintza acordonar y desalojar la zona. La DYA recibió la llamada a la 1.28 (hora local), en la que una persona, con la voz distorsionada, informó de que iba a explotar "una bomba de ETA" en una hora en la empresa Amenábar de Zarauzt. La Ertzaintza acudió al lugar, acordonó la zona y pidió a los vecinos que no salieran de sus casas, según precisaron fuentes de la DYA.
Estrategia contra la 'Y' vasca
No es el primer atentado que la ETA efectúa contra la empresa Amenábar. El primero tuvo lugar el pasado 11 de mayo contra dos excavadoras que participaban en las obras de la Y vasca, que sufrieron daños ligeros por la explosión de varios artefactos.
Las obras de la nueva línea de tren han sufrido en los últimos 17 meses más de 30 sabotajes. Un informe policial del Ministerio de Interior enmarcó entonces la intensificación de los sabotajes dentro de la "estrategia diseñada desde ETA contra el proyecto de alta velocidad en Euskadi", y recordó las amenazas vertidas contra ese proyecto por ETA en la entrevista del diario Gara del 5 de enero. "Ello hace presagiar que, en un futuro no muy lejano, ETA hará su aparición en ese escenario, obviamente, a través de la única forma que sabe hacerlo", concluía el informe.
Este ataque es el primero que lleva a cabo ETA después de la detención, el pasado día 20 de mayo en Burdeos, del considerado 'número uno' de la banda, Francisco Javier López Peña, alias 'Thierry'. En la misma operación fueron detenidos otros cuatro miembros de la organización, Ainhoa Ozaeta Mendiondo, Igor Suberbiola y Jon Salaberria.