Estados Unidos dijo estar dispuesto a cooperar con la investigación sobre la participación de Gran Bretaña en la guerra de Irak.
"Evidentemente, estaríamos contentos de cooperar, si somos útiles, si tienen necesidad de información, o si estamos en condiciones de suministrar ese tipo de informaciones", declaró el portavoz del Departamento de Estado, Ian Kelly.
Una comisión investigadora sobre la participación de Gran Bretaña en la guerra de Irak dedicó su primera audiencia pública a las relaciones entre los Estados Unidos de George Bush y el gobierno de Tony Blair.
Seis años después del inicio de la guerra y posterior invasión a Irak, Reino Unido puso en marcha la mayor investigación sobre este conflicto realizado hasta ahora, en medio de acusaciones y sospechas de que el ex Primer Ministro Blair engañó a la opinión pública para lograr su apoyo y respaldar a Estados Unidos en la invasión a este país en marzo de 2003 y sin aval de la ONU.
Blair, quien junto a Bush ordenó la invasión en 2003 para derrocar a Saddam Husein, será un testigo clave en la causa, cuyas audiencias serán públicas.
La primera sesión estuvo destinada a analizar la política exterior británica hacia Irak antes de la guerra y el primero en comparecer fue sir Peter Ricketts, quien fue el Presidente del Comité Conjunto de Inteligencia de 2000 a 2001. En esta investigación, Blair será llamado a declarar sobre esta guerra, calificada por sus críticos de “ilegal” y “basada en mentiras”.