La Agencia de Seguridad en el Transporte (TSA, por su sigla en inglés) informó esta madrugada de la detención de dos hombres que "actuaban de manera sospechosa" en un vuelo que se dirigía a la ciudad de Phoenix, aunque fueron liberados tras ser interrogados.
Algunos pasajeros se quejaron de que los dos hombres, de apariencia árabe, hablaban en su lengua en voz alta, y uno de ellos parecía estar viendo en un reproductor de DVD imágenes de la explosión llevada a cabo por un terrorista suicida, aunque después resultó ser la película "The Kingdom".
Ayer, además, las autoridades detuvieron a un pasajero de nacionalidad nigeriana de un vuelo de Northwest Airlines procedente de Amsterdam con destino a Detroit, que cubría la misma ruta en la que el viernes otro nigeriano intentó detonar sin éxito un explosivo.
Algunas aerolíneas, como Air Canadá, han anunciado que en los vuelos procedentes o con destino en EE.UU. no van a permitir a los pasajeros acceder a su equipaje de mano, ni levantarse una hora después de partir ni una hora antes de llegar.
De momento, la TSA no ha realizado ningún anuncio oficial con estas ni otras recomendaciones, aunque sí advirtió a los viajeros de que pueden ser "cacheados" y que sus bolsas pueden ser registradas concienzudamente antes de embarcar.
Además, la agencia pidió a los viajeros que sigan las indicaciones de la tripulación del avión, y advirtió de que su movimiento dentro de la cabina y el uso de los equipos electrónicos podrían verse limitados en algunos momentos del vuelo.
Por su parte, la secretaria de Seguridad Interior de Estados Unidos, Janet Napolitano, admitió que el sistema de seguridad aérea estadounidense falló y por eso el nigeriano Umar Farouk Abdulmutallab, presuntamente vinculado con milicianos, pudo introducir explosivos en un avión el día de Navidad.