A siete años de los ataques del 11-S que conmocionaron al mundo, pese a las numerosas medidas y recaudos que se tomaron luego de los atentados, un informe independiente concluyó que EEUU sigue siendo "peligrosamente vulnerable" a ataques químicos, biológicos y nucleares, estudio que se difundirá a partir del miércoles.
Además, un reporte de legisladores demócratas en la Cámara de Representantes aseguró, por su parte, que el gobierno de George W. Bush desperdició una oportunidad tras otra de mejorar la seguridad nacional.
El enfrentamiento reciente y ruptura -marcada por el retiro del acuerdo de cooperación nuclear del Congreso norteamericano por parte de Bush- entre Washington y Moscú, no hace otra cosa más que agravar esa situación de vulnerabilidad, según señaló Lee Hamilton, ex legislador demócrata de Indiana que ayudó a conducir la Comisión del 11 de septiembre y que ahora preside el estudio del grupo independiente, ‘Partnership for a Secure America’ (www.psaonline.org).
En este sentido, el reporte del grupo PSA señala que disminuyeron los esfuerzos por reducir el acceso a la tecnología nuclear y a los materiales para la fabricación de bombas, así como también miles de plantas químicas en EEUU siguen desprotegidas, a la vez que el gobierno de Bush continúa oponiéndose a un tratado internacional para prevenir el bioterrorismo.
El PSE está conformado por miembros de la desbandada Comisión del 11 de septiembre, el panel independiente que investigó las fallas del gobierno antes de los ataques terroristas del 2001 a Estados Unidos.
"La amenaza de un nuevo ataque terrorista importante a Estados Unidos sigue siendo muy real", concluye el informe que será difundido el miércoles, el día en que una comisión del Congreso ventilará una audiencia en Nueva York sobre amenazas terroristas nucleares y biológicas.
"Un arma nuclear, química o biológica en manos de terroristas, sigue siendo la mayor amenaza a nuestra nación", dice el informe. "Aunque se han hecho progresos para controlar esas armas y materiales, seguimos siendo peligrosamente vulnerables".
Los demócratas en el Congreso, mientras tanto, censuraron enérgicamente los esfuerzos de la administración Bush. Su informe, escrito por el personal de los comités de seguridad interna y asuntos exteriores de la cámara baja, halló poco o ningún progreso en cuanto a iniciativas nacionales de seguridad.