“Luego de la invasión de Rusia a Georgia, no es apropiado en este tiempo”, señaló un alto funcionario de la administración, quien habló en condición de anonimato porque el anuncio oficial no se había hecho todavía.
Se esperaba que la secretaria de Estado Condoleezza Rice hiciera un comunicado formal al finalizar el día sobre el acuerdo de cooperación nuclear. Y se aguarda por que el presidente Bush, quien ha estado evaluando su respuesta a la crisis de Georgia, notifique formalmente al Congreso de la decisión.
Retirar el pacto de la consideración del Congreso es un paso menos definitivo que cancelarlo completamente; el retiro deja abierta la posibilidad de que la administración Bush –o quizás más seguramente, la próxima- pueda volver a someter el acuerdo si las tensiones entre Moscú y Washington se reducen.
El paso tendrá consecuencias concretas que podrían costar a Rusia miles de millones de dólares en ganancias potenciales, pero también desentrañará un programa que es central para la esperanza del presidente Bush de difundir sin peligro el uso civil de la energía nuclear.
El acuerdo habría aclarado el camino para un pacto comercial nuclear extensivo, transferencias de tecnología e investigación nuclear conjunta entre ambos países. Y habría permitido a Rusia avanzar con el negocio lucrativo de importar, almacenar y posiblemente reprocesar el combustible nuclear gastado por los reactores de EEUU alrededor del mundo.
Rechazo a la guerra
Funcionarios norteamericanos han hecho claro la profundidad de su desagrado en relación a la breve guerra de Rusia con Georgia.
El vicepresidente Dick Cheney, hablando el sábado en una conferencia internacional en Italia tras visitar Georgia, preguntó: “¿Quiere realmente Rusia separarse de la comunidad de valores que ha alimentado tanto su propio progreso económico? ¿Desea el gobierno ruso realmente operar en el mundo moderno como un ‘outsider’, distanciándose de los países libres e intentando unirse a las dictaduras del mundo?”.
Pero los funcionarios también han reconocido que EEUU tiene amplios e importantes vínculos con Rusia, asegurando en los últimos días que no buscaron una nueva guerra fría, pero que no podrían seguir adelante con relaciones normales hasta que el conflicto de Rusia con Georgia fuese resuelto.