A sólo días de que Teherán calificara de victoria política a la aparición del nuevo informe de Inteligencia de EEUU que determinó que el régimen iraní había congelado su programa nuclear, Gates dijo en su intervención en el ‘Diálogo de Manama’ que Irán podía reiniciar ese plan en cualquier momento.
Gates desestimó algunas preguntas que sugerían que EEUU tenía un doble estándar en relación a las armas nucleares en Medio Oriente, y que un Israel con armamento atómico era el peligro real. En este sentido, el secretario de defensa dejó en claro que, a diferencia de Irán, Israel no había amenazado nunca con destruir a un país vecino.
"La política de Irán es fomentar la inestabilidad y el caos" y "su política exterior desestabilizadora es una amenaza para los intereses de EEUU, los intereses de cada país de Oriente Medio y de todos los que se encuentran al alcance de los misiles desarrollados por Irán", declaró Gates en Manama, en una conferencia regional sobre la seguridad en el Golfo.
Por otra parte, el secretario de defensa acusó también a Teherán de "financiar y entrenar a milicias en Irak", "desplegar armas y tecnología en Irak y Afganistán", "apoyar a organizaciones terroristas como Hezbalá y Hamas" en Líbano y los territorios palestinos, y "desarrollar misiles balísticos que no son rentables si no es para equiparlos con armas de destrucción masiva".
Como el presidente George W. Bush, Gates subrayó que Irán sigue representando un peligro, por lo que justificó un llamamiento a realizar "un esfuerzo multilateral para desarrollar sistemas regionales de defensa antimisiles que crearían un paraguas protector".
Estimaciones válidas
Pero el tramo más provocativo de su intervención ocurrió cuando se burló del elogio de Irán de la nueva Estimación Nacional de Inteligencia como una “divisoria de aguas” –la primera vez que Teherán aceptó las conclusiones de las agencias de espionaje norteamericana. Mientras la audiencia se reía entre dientes, Gates dijo que la aprobación de Irán de la estimación de la inteligencia norteamericana requería que el régimen iraní acepte otras evaluaciones de su mala conducta.
“Desde entonces, el gobierno (iraní) ahora reconoce la calidad de los análisis de la Inteligencia norteamericana”, dijo Gates. “Asumo que también abrazará como válidas las evaluaciones de la inteligencia de EEUU sobre su financiamiento y el entrenamiento a grupos de milicia en Irak; su despliegue de armas letales y tecnología tanto en Irak como en Afganistán; su actual apoyo a organizaciones terroristas como Hezbalá y Hamas que han asesinado a miles de civiles inocentes; y su continua investigación y desarrollo de misiles balísticos de mediano alcance que no son particularmente rentables, a no ser que sean equipados con cabezas que transporten armas de destrucción masiva”.
Venta de armas
El Pentágono informó esta semana al Congreso su intención de vender armas y cerrar otros contratos militares por más de 10.000 millones de dólares (6.800 millones de euros) con Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Arabia Saudita.
Pero algunos países del Golfo no son un terreno fácil para Washington. Bahréin, aliado de EEUU, dio la bienvenida el viernes a la propuesta del presidente iraní, Mahmud Ahmadinejad, de reforzar la cooperación entre Irán y sus vecinos árabes del Golfo.
Gates también se refirió en su intervención a Irak, en donde "el número de tropas estadounidenses va a empezar a disminuir este mes", lo que "conlleva a la vez riesgos y oportunidades para la región entera", apuntó. "Las naciones de Oriente Medio tienen mucho que perder si Irak cae en el caos y mucho que ganar en un Irak seguro, estable y próspero", añadió dos días después de una visita al país, en la que constató progresos "reales pero frágiles". "Les pido que ayuden a los iraquíes con todos los medios posibles", concluyó.