El gobierno de Praga dio el visto bueno al acuerdo militar, denominado SOFA, por el que se instrumenta el despliegue de fuerzas estadounidenses en la futura base antimisiles prevista en su territorio. Resta por ahora que la medida sea debatida en el parlamento, donde permanece incierto si se podrá obtener la mayoría necesaria para su aprobación.
"El gobierno aprobó el acuerdo sobre la estancia de los militares norteamericanos", confirmó la ministra checa de Defensa, Vlasta Parkanova.
"Es un documento de 34 páginas, la parte checa ha impuesto muchas de sus reivindicaciones", agregó la titular de Defensa, tras una reunión del Ejecutivo.
La secretaria de Estado de EEUU, Condoleezza Rice, y el ministro de Asuntos Exteriores de la República Checa, Karel Schwarzenberg, firmaron el 8 de julio el acuerdo básico sobre el despliegue en el territorio checo del potente radar al que se acoplarán diez interceptores en Polonia, capaces de destruir en pleno vuelo misiles balísticos de largo alcance.