Tanto Hillary Rodham Clinton como Barack Obama coinciden en que la guerra en Irak perjudicó ostensiblemente a la economía. Ayer martes, ambos precandidatos se encontraban en Washington el martes, junto al que casi seguramente será el candidato republicano, John McCain, para las audiencias del Congreso sobre Irak, en las que interrogaron al principal comandante del ejército estadounidense allí y al embajador en Bagdad.
Luego de dicha comparecencia, el general David Petraeus y el embajador Ryan Crocker fueron interrogados, Clinton se pronunció en una escuela cercana a Pittsburgh, y le dijo a una audiencia en la que había oficiales retirados del ejército que ella pondría fin a la guerra.
También buscó reforzar su afirmación de que ella es la mejor candidata para hacerse cargo de la estructura militar del ejército.
"Una candidata está preparada para ser comandante en jefe (de las fuerzas armadas), para terminar la guerra y reconstruir nuestro ejército al tiempo que honramos a nuestros soldados y veteranos. Y la tienen frente a ustedes", dijo Clinton.
También confesó que esperaba recaudar muchos fondos para su campaña con un evento en Nueva York, en el que participará el músico Elton John.
Sin cruzarse los brazos
Por su parte, Barack Obama estuvo en las afueras de Filadelfia, en donde criticó con dureza las políticas económicas del Partido Republicano, en especial a McCain, por su postura de "cruzarse de brazos" frente a la actual crisis económica.
"Es hora de finalizar la política de Bush-Cheney-McCain que le dice a los estadounidenses que están 'solos', porque estamos en esto juntos", comentó Obama a las personas que fueron a verlo en una escuela en Malvern.
Clinton y la presidencia de su esposo fueron también blancos de la crítica de Obama, quien, además, acusó a los demócratas de ser demasiado tímidos a veces a la hora de enfrentarse a los intereses especiales de Washington.
El próximo 22 de abril se llevarán a cabo las primarias de Pensilvania, en la que están en disputa 158 delegados. Obama encabeza el conteo, pero no con suficiente ventaja. Aún restan 10 primarias.
Para Clinton será vital ganar Pensilvania para seguir con vida en la contienda, en la que el ganador se verá las caras muy probablemente con McCain, quien ya obtuvo la nominación, pero sólo será confirmado hasta la convención de su partido a mediados de año.